Una matrioska contra la tuberculosis

Según la OMS 10,4 millones de personas lo han padecido.

Una matrioska como herramienta contra la tuberculosis

Recientemente; científicos han desarrollado nanopartículas en forma de matrioska como una herramienta capaz de contrarrestar la tuberculosis. Este padecimiento es una enfermedad infecciosa que desarrolla un grave problema de salud pública. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS); 10,4 millones de personas manifestaron tuberculosis y 1,7 millones murieron en el año 2016.

Diseñar y desarrollar nuevas herramientas para el diagnóstico y el tratamiento de la tuberculosis es fundamental; por ello, científicos aplicaron nanopartículas que son capaces de contrarrestar infecciones por la Mycobacterium tuberculosis.

Según un artículo publicado por el Ciberiscii;  investigadores del CIBER en la Universidad de Zaragoza, y en el Instituto de Investigación Germans Trias i Pujol; han demostrado la efectividad in vitro tras el uso de nanopartículas de ácido poliláctico-co-glicólico (PLGA) cargadas de rifampicina; comparado con el efecto del antibiótico libre.

Los investigadores han encapsulado la rifampicina en nanopartículas resistentes al pH ácido del estómago. De este modo; las micropartículas se podrían administrar de forma oral, un método no invasivo, capaz de resistir la degradación gástrica y alcanzar el intestino. De esta forma; se liberarían las nanopartículas de PLGA cargadas del fármaco antituberculoso; cruzando la pared intestinal para poder alcanzar la circulación sistémica, y eficazmente los macrófagos alveolares infectados por el patógeno intracelular; localizando las nanopartículas cargadas de antibiótico con el agente patógeno.

Las nanopartículas diseñadas son capaces de migrar por una membrana epitelial in-vitro que mimetiza la pared intestinal; cumpliendo con la función de transportar y liberar el fármaco encapsulad; diseñado para evitar el contacto con enzimas digestivas y con el bajo pH.

El estudio fue realizado por al proyecto TARMAC; apoyado por el financiamiento de CIBER-BBN, el CIBERES y de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). Dicho proyecto se centró en el desarrollo de nuevas herramientas para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades infecciosas del tracto respiratorio, específicamente la tuberculosis; el proyecto fue publicado por la revista Nanomedicine.