Un paseo por la historia de la Radiología

Un paseo por la historia de la Radiología y su llegada a México

Un paseo por la historia de la Radiología y su llegada a México

06.12.2018

Un interesante paseo por el avance de la Radiología a través de evolución comienza a finales del siglo XIX

en donde muchos científicos europeos trabajaban con tubos al vacío con la finalidad de estudiar

el comportamiento de la electricidad en el interior de estos.

Los tubos habían evolucionado y alcanzado una alta resistencia y durabilidad, lo que les permitía emplear altos voltajes.

Así es como aparecieron los tubos de Geisler, de Hittorf y, más tarde, el de Crookes y muchos más.

Una de las tendencias de la época era el estudio de los rayos catódicos, que, entre otras características, tenían propiedades fotográficas.

Fue en 1895 cuando Wilhelm Conrad Roentgen se encontraba estudiando los fascinantes rayos catódicos en su rústico laboratorio.

Contaba con un tubo de Crookes y una bobina de Ruhmkorff. Entonces se le ocurrió que estos rayos podrían atravesar las paredes

de vidrio de los tubos de Crookes y causar fluorescencia. Después de realizar múltiples experimentos, el 22 de diciembre logró

obtener la primera radiografía de una persona: la mano de su esposa Bertha.

La noticia del descubrimiento de los rayos X fue tan exitosa que llegó a México, inicialmente, en forma de cables telegráficos, publicados en la prensa tradicional. A partir de ese entonces comienza la historia de la Radiología en el país que como primer registro se tiene la en la tesis recepcional del Dr. Amador Zafra, publicada en 1897.

En esta se relataba relataban varias experiencias más en las que, en fechas posteriores, realizaron estudios radiológicos en otros pacientes, y a su vez, describió el empleo de la fluoroscopia. Fue así como la Radiología estaba en sus primeros albores escribiendo su historia en México.

Más tarde dos artículos que se volvieron icónicos y, por lo tanto, una referencia obligada en el estudio de la Radiología en México, el primero escrito por el Dr. José Alcántara Herrera y el segundo escrito por el Dr. Baudelio Villanueva en 1969.

En la actualidad los avances tecnológicos han permitido soluciones para el óptimo flujo de trabajo en distintos niveles, atención al paciente y velocidad en la entrega de estudios. La Radiología ha ido evolucionando.

Anteriormente, la tecnología era analógica. Se necesitaban cuartos oscuros para revelar las placas.

Hoy todo se va digitalizando y en lugar de tener una película húmeda, se tiene una membrana en el interior. De ahí se adquiere la radiación y se escanea a través de un digitalizador que permite una posibilidad infinita de usos y complementar la información necesaria para el proceso que deba seguir el personal de la salud en atención al paciente.

Referencia: http://www.medigraphic.com/pdfs/juarez/ju-2017/ju172i.pdf