Tratamiento y diagnóstico del acné

El diagnóstico del acné

Tratamiento y diagnóstico del acné

12.06.2019

Según un artículo de la Clínica Universidad de Navarra, el diagnóstico del acné se realiza por la presencia de una o varias lesiones características. En algunas pacientes en las que el acné se asocia a otras alteraciones, es necesario realizar una analítica hormonal complementaria. Esta permitirá descartar la presencia de alteraciones hormonales y orientar mejor el tratamiento.

El acné es una alteración de la piel causada por la inflamación de la glándula sebácea y el folículo piloso. Los gérmenes presentes en la piel provocan una infección de dicha zona con la consiguiente respuesta inflamatoria y el aspecto típico de las lesiones. En el acné también influyen factores hormonales, hereditarios y psicológicos que aumentan el exceso de grasa de la glándula sebácea. En general, el acné afecta a adolescentes y a adultos jóvenes, y tiende a resolverse con los años. Concretamente, en varones jóvenes tiende a solventarse entre los 20-25 años. Mientras que, en mujeres, puede persistir hasta los 30-40 años. El factor pronóstico más desfavorable es la presencia de cicatrices profundas residuales, que pueden permanecer definitivamente.

Por otro lado, según el tipo de lesiones y su gravedad, el acné se puede clasificar en varios grados.  Leve (comedoniano), moderado (pápulo-pustuloso), severo (nódulo-quístico) y muy severo (conglobata y fulminans). El tratamiento dependerá del grado de acné que se presente. Podrá ir desde tratamiento tópico, por vía oral; o en lesiones más graves, realizar tratamientos estéticos para mejorar las lesiones.

Tratamiento

Acné leve: se realiza tratamiento tópico con exfoliantes. Azufre elemental, ácido salicílico, y ácido glicólico. Además, se incluye peróxido de benzoilo, ácido azelaico y retinoides (tretinoina, isotretinoina y adapaleno).

Acné moderado: se realiza tratamiento tópico con peróxido de benzoilo, retinoides y antibióticos (clindamicina, tetraciclina y eritromicina base).

Acné severo: en estos casos es necesario realizar tratamiento sistémico con antibióticos durante 3 a 6 meses. Los retinoides sistémicos (isotretinoina) administrados aproximadamente durante 5 meses permiten una curación completa en casi la totalidad de los pacientes. En algunos pacientes es necesario administrar más de un ciclo de tratamiento.

Acné muy severo: tratamiento sistémico a base de isotretinoina asociada a corticoides sistémicos o administrado directamente en las lesiones.

Tratamiento quirúrgico: drenaje de los quistes o eliminación mecánica de los comedones como tratamientos complementarios.