Tratamiento y diagnóstico de la hidrocefalia

El diagnóstico de la hidrocefalia

Tratamiento y diagnóstico de la hidrocefalia

21.06.2019

El diagnóstico de la hidrocefalia es realizado mediante una evaluación neurológica clínica y mediante el uso de técnicas de imágenes craneales. Entre ellas se incluyen: la ultrasonografía, la tomografía computarizada (CT), las imágenes de resonancia magnética (MRI). También se utilizan las técnicas de vigilancia de la presión.

Un médico selecciona la herramienta diagnóstica apropiada tomando como base la edad, la presentación clínica del paciente, y la presencia de otras anormalidades conocidas. La hidrocefalia puede ser congénita o adquirida. Según un artículo de la web NIH, la hidrocefalia congénita se halla presente al nacer y puede ser ocasionada por influencias ambientales durante el desarrollo del feto.

Los sistemas de derivación son dispositivos imperfectos. Las complicaciones pueden incluir la falla mecánica, infecciones, obstrucciones y la necesidad de prolongar o reemplazar el catéter. Por lo general, los sistemas de derivación requieren el monitoreo y el seguimiento médico regular. Cuando ocurren complicaciones, podría ser necesaria la cirugía subsiguiente para reemplazar la parte defectuosa o todo el sistema de derivación.

La hidrocefalia adquirida se desarrolla en el momento del nacimiento o en un punto después. Este tipo de hidrocefalia puede afectar a las personas de todas las edades y se origina por una lesión o una enfermedad.

Tipos de hidrocefalias

La hidrocefalia también puede ser comunicante o no comunicante. La hidrocefalia comunicante ocurre cuando el flujo del líquido cefalorraquídeo se ve bloqueado después de salir de los ventrículos. Esta forma se denomina comunicante porque el líquido cefalorraquídeo aún puede fluir entre los ventrículos, que permanecen abiertos.

La hidrocefalia no comunicante ocurre cuando el flujo del líquido cefalorraquídeo se ve bloqueado a lo largo de una o más de las vías estrechas que conectan los ventrículos. Una de las causas más comunes de hidrocefalia es la “estenosis acuaductal”. En este caso, la hidrocefalia resulta de una estrechez del acueducto de Silvio. Este acueducto es un pequeño conducto entre el tercero y cuarto ventrículo en la mitad del cerebro.

Existen 2 formas más de hidrocefalia que afectan principalmente a los adultos: la hidrocefalia ex vacuo y la hidrocefalia de presión normal. La hidrocefalia ex vacuo ocurre cuando hay daño en el cerebro ocasionado por un ataque cerebral (stroke) o una lesión traumática. En estos casos, puede haber una verdadera contracción del tejido cerebral.

La hidrocefalia de presión normal ocurre comúnmente en las personas ancianas y está caracterizada por muchos de los mismos síntomas asociados con otras condiciones. Entre ellas se encuentran: la pérdida de memoria, demencia, trastorno patológico al andar, incontinencia urinaria. Además, se puede manifestar una reducción general de la actividad normal del diario.

En la actualidad, la mayoría de los casos se diagnostican prenatalmente, en el momento del nacimiento o en los primeros años de la niñez. Los adelantos en la tecnología de imágenes diagnósticas permiten diagnósticos más exactos en las personas que tienen presentaciones atípicas. Estas últimas incluyen a los adultos con condiciones tales como la hidrocefalia de presión normal.