Tratamiento y diagnóstico de la disnea

El diagnóstico de la disnea

Tratamiento y diagnóstico de la disnea

14.06.2019

Los exámenes de diagnóstico de la disnea que pueden realizarse son: pruebas de sangre, entre ellas, gasometría arterial. Además, suele incluirse la medición de la saturación de oxígeno en la sangre (oximetría del pulso), el ECG y la ecocardiografía. La radiografía del tórax y la prueba de esfuerzo, generalmente, son implementados en el diagnóstico de pacientes menores.

Un artículo publicado en la Clínica Universidad de Navarra menciona que la disnea es la dificultad respiratoria o falta de aire. Es una sensación subjetiva y por lo tanto de difícil definición. La dificultad respiratoria es una afección que involucra una sensación de dificultad o incomodidad al respirar. Además, puede provocar  la sensación de no estar recibiendo suficiente aire.

Algunas personas pueden sentirse disneicas con solo ejercicio leve (por ejemplo, subir escaleras) aunque no padezcan un trastorno específico. Otros pueden tener enfermedad pulmonar avanzada, pero nunca sienten falta de aliento. En las patologías que suele presentarse más la disnea son: asma, cáncer de pulmón y edema agudo de pulmón.

La dificultad respiratoria tiene muchas causas diferentes. Por ejemplo, una obstrucción de los conductos de la nariz, la boca o la garganta puede llevar a que se presente dificultad respiratoria. La cardiopatía puede causar disnea si el corazón es incapaz de bombear suficiente sangre para suministrar oxígeno al cuerpo Incluso, si el cerebro, los músculos u otros órganos corporales no reciben suficiente oxígeno, se puede experimentar una sensación de disnea. Algunas veces, el estrés emocional o la ansiedad pueden llevar a que se presente dificultad respiratoria.