Tratamiento contra el hipo persistente

Hipo persistente

Tratamiento contra el hipo persistente

22.01.2019

El tratamiento contra el hipo persistente aún no se encuentra definido en su totalidad. Según un estudio publicado por la organización Cochrane no existen evidencias para recomendar un tratamiento ya sea farmacológico o no farmacológico del hipo primario.

El hipo perturba seriamente la vida de las personas, desde lactantes a ancianos y ha sido también comprobado en el feto. El hipo pasajero es frecuente y normal; este cede espontáneamente en algunos minutos o en pocas horas a lo largo de ese mismo día. Puede tener una frecuencia de 4 a 60 contracciones por minuto.

Existen ciertos casos donde puede llegar a una afección prolongada que a veces impide al paciente dormir y comer, llevándolo al agotamiento. Actualmente no se cuenta aún con medidas terapéuticas que sean altamente eficaces.

El hipo persistente es aquel que dura más de 48 horas. Los pacientes con la enfermedad de Parkinson pueden llegar a padecerlo en la evolución de su enfermedad. Algunos desencadenantes pueden ser el alcohol y la distensión gástrica relacionada con ingestas copiosas.

Esta fisiopatología se desarrolla por contracciones mioclónicas repetidas e involuntarias del diafragma. En ocasiones por contracciones de los músculos intercostales, seguidas de cierres rápidos de la glotis que producen el sonido “hic” que lo caracteriza. Ha sido referido que en el 80 por ciento de los casos las contracciones solo comprometen al hemidiafragma izquierdo.

En casos excepcionales puede llegar a durar más de un mes, lo cual se considera intratable. Existen varias sugerencias para controlar el hipo; los cuales van desde tomar dos vasos de agua helada sin respirar hasta la acupuntura.

Antes de diagnosticar en casos refractarios es importante investigar, si se trata de un hipo secundario a otra patología, ya que el tratamiento será el de la patología de base que es donde la terapéutica resulta más eficaz. En el caso del hipo secundario se recomienda una rutina de laboratorio que incluya un ionograma; y una video endoscopia alta.

Y en el hipo persistente se recomienda que, si es causado por una esofagitis, se requiere de una resonancia magnética verebral y una tomografía de tórax antes de catalogar al hipo como primario.

 

Referencia: https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=93302