Recomendaciones para el manejo del asma grave

El manejo del asma grave

Recomendaciones para el manejo del asma grave

07.06.2019

El manejo del asma grave a pesar del tratamiento con terapias de altas dosis, es un reto para los médicos y los pacientes. Normalmente, las guías nacionales e internacionales recomiendan intensificar el tratamiento, lo que implica el uso de corticosteroides. Los riesgos asociados al tratamiento sistémico con corticosteroides de acción prolongada están bien documentados y han llevado a la búsqueda de alternativas.

Según un artículo publicado en IntraMed, los recientes avances en la comprensión del asma han impulsado el desarrollo de otras opciones terapéuticas. Por otro lado, los objetivos del tratamiento deben ser identificados y acordados como parte de un plan de acción para el asma.

Asimismo, es importante reconocer que los pacientes pueden desear equilibrar estos objetivos frente a la posibilidad de sufrir sus efectos adversos. Por otro lado, la evaluación de la gravedad del asma se basa en el nivel de tratamiento para controlar los síntomas y prevenir exacerbaciones. Los pacientes con asma grave no controlada continúan con los síntomas a pesar de recibir terapias de altas dosis.

Terapias motoras

Una proporción de pacientes con asma difícil o grave tendrá la enfermedad refractaria grave que no responde satisfactoriamente a las terapias existentes. Siempre que sea posible, la evaluación de las personas con asma difícil debería ser realizada por un equipo multidisciplinario dedicado al manejo del asma. Deberán incluir expertos en la evaluación y manejo del asma difícil.

  • Como primer paso es importante confirmar que la causa principal de los síntomas es el asma. La no adherencia puede ser involuntaria. Esta puede ser resultado de problemas con la técnica de inhalación o el régimen de dosificación. Puede ser abordado con el apoyo de los profesionales de la salud. La no adherencia intencional suele estar impulsada por el temor a los efectos adversos de los corticosteroides.
  • Se debe identificar y tratar cualquier comorbilidad que contribuya al mal control como la rinitis o el reflujo gastroesofágico. Por otra parte, se debe detectar cualquier desencadenante a través de una historia cuidadosa. Se debe incluir el empeoramiento de los síntomas en el lugar de trabajo y los factores empeoramiento de los síntomas como el tabaquismo.

Los corticosteroides orales son el pilar del tratamiento para los pacientes con asma grave y son eficaces para la mayoría de ellos. Sin embargo, se deben utilizar las dosis más bajas que mantengan el control del asma. La inmunoterapia específica con alérgenos tiene el objetivo de inducir tolerancia administrando gradualmente dosis crecientes de alérgenos específicos.