Las malformaciones linfáticas y su relación con los niños

Existen dos tipos principales de malformaciones linfáticas.

Las malformaciones linfáticas y su relación con los niños

22.03.2019

Las malformaciones linfáticas hacen referencia a la acumulación de vasos linfáticos que forman una masa esponjosa que va creciendo. Sin embargo, no son ningún tipo de cáncer. Dichas malformaciones también son conocidas como linfagiomas.

El sistema linfático es una red de tubos que tiene la finalidad de recoger la linfa de todo el cuerpo y la devuelve al torrente sanguíneo. Las malformaciones linfáticas crecen cuando las paredes contienen venas frágiles con malformaciones que sangran fácilmente.

Una malformación se puede llenar de sangre; y si se encuentra cerca de la superficie de la piel se verá como una especie de moretón. La acumulación de sangre dilata los vasos y los quistes; haciendo que la malformación linfática aumente de tamaño.

Existen dos tipos principales de malformaciones linfáticas:

  • Las malformaciones microquísticas: son esponjosas y están formadas por pequeños vasos y diminutos quistes.
  • Las malformaciones macroquísticas: están formadas por vasos grandes dilatados y quistes llenos de linfa, sangre (procedente de hemorragias internas) o ambas.

Un niño con una malformación linfática puede presentar: sobrecrecimiento e hinchazón en las áreas afectadas (labios, lengua, mandíbula); dolor e hinchazón en la malformación linfática. Según un artículo publicado en KidsHealth; algunos síntomas están relacionados con la zona del cuerpo afectada por la malformación. Las malformaciones linfáticas en la lengua, la tráquea y la boca pueden causar problemas para hablar, respirar, tragar y comer.

Este padecimiento suele presentarse con mayor frecuencia en niños que presenten síndrome de Down, síndrome de Turner o síndrome de Noonan. La malformación linfática es diagnosticada a través de diferentes exámenes, entre ellos; una ecografía, una radiografía, una tomografía computada (TAC) o una resonancia magnética (RM).

El lugar donde se encuentre la malformación y las partes del cuerpo que esté presionando determinarán qué especialistas son necesarios en el equipo. El equipo puede incluir los siguientes médicos: pediatras, radiólogos vasculares, hematólogos – oncólogos, patólogos o especialistas en genética.

Referencia: http://www.institutmacula.com/patologia/linfangiomas-orbitarios-2/