Las contradicciones de los fármacos en el párkinson

En la detección temprana la solución clínica efectiva.

Las contradicciones de los fármacos suministrados en el párkinson

26.04.2019

Las contradicciones de los fármacos suministrados en algunas patologías se hacen presentes al no realizar un diagnóstico certero. El párkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente después del alzhéimer. En la Argentina se estima que afecta alrededor de 90 mil personas; sin embargo, el diagnóstico temprano es la clave para una mejor calidad de vida.

En la detección temprana y el diagnóstico precoz radica la resolución más rápida y efectiva en la actualidad. Además, existe una mejoría en los exámenes clínicos, un mayor conocimiento de los síntomas iniciales y la identificación de potenciales poblaciones en riesgo.

El desarrollo de nuevos fármacos ha permitido disminuir los efectos adversos y dar mayor estabilidad al paciente. Asimismo, se incorporaron terapias no farmacológicas para reforzar a los medicamentos; con la finalidad de ser más eficaces en el control de los síntomas de la enfermedad.

Según un artículo publicado en Infobae; en un primer momento, la consulta de diagnóstico puede ser originada por los cambios en la movilidad y los movimientos anormales que produce el deterioro neuronal. No obstante, algunos síntomas no motores pueden pasar inadvertidos o incluso aparecer años después del diagnóstico inicial.

Los síntomas del párkinson comienzan gradualmente y pueden ser diferentes para cada persona. Temblores que por lo general comienzan en una extremidad; movimiento lento (bradicinesia); rigidez muscular que puede ser dolorosa y además limita el movimiento; alteración de la postura y el equilibrio; capacidad reducida para realizar movimientos inconscientes (como parpadear, sonreír); cambios en el habla y en la escritura. Además, algunos pacientes pueden manifestar deterioro cognitivo o en el pensamiento, depresión, ansiedad e incluso trastornos del sueño, incontinencia, cansancio y dolor en el cuerpo.

Diversos estudios científicos han hecho referencia al uso de ciertas moléculas de la planta de cannabis en las patologías neurodegenerativas. No obstante, aún no hay evidencia científica que avale su uso en la enfermedad de Parkinson, dado que no se conocen sus sitios de acción, perfil farmacológico y los posible efectos adversos asociados. Actualmente, hay dudas significativas acerca del impacto negativo que el uso prolongado de cannabinoides podría ocasionar; no solo en las funciones motoras, sino principalmente en los aspectos cognitivos y conductuales del paciente.

Tanto en el desayuno como en el almuerzo; se recomienda que la suma de proteínas no supere los 10 – 12 gramos, puesto que de esta manera mejora la absorción de la levodopa. La terapia de oxigenación hiperbárica (TOHB) es un tratamiento en el que el paciente respira concentraciones cercanas al 100 por ciento de oxígeno en una cámara hiperbárica para aumentar su disponibilidad en la sangre y en el cerebro. Quedó demostrado que dicho tratamiento genera una dosis de oxígeno que produce cambios y efectos a nivel neurológico porque aumenta la regeneración neuronal y disminuye la inflamación del cerebro.