Las anomalías congénitas seguirán existiendo

España reduce de forma progresiva las malformaciones congénitas.

Las anomalías congénitas cada vez son menos frecuentes en España, pero los expertos descartan que puedan eliminarse por completo. Los datos del último ECEMC revelan que las anomalías congénitas en España han bajado del 2,2% al 0,96%.

Tal y como recoge la agencia SINC, el 0,96% registrado en 2015 es el valor más bajo registrado desde 1980. Fue este el año en el que el Estudio Colaborativo Español de Malformaciones Congénitas (ECEMC) comenzó a registrar estos nacimientos. Desde entonces se viene observando un descenso progresivo de las malformaciones congénitas, añade SINC. A nivel internacional, entre el 3 y el 6% de los recién nacidos sufre algún defecto congénito.

Esta cifra varía en función de si el periodo de detección es más o menos amplio. También influyen los condicionantes locales, según señala SINC. Algunas de las anomalías congénitas son reparables como el labio leporino, ciertas cardiopatías y el paladar hendido. Algunas malformaciones congénitas se presentan durante la etapa adulta, lo que incide directamente en la esperanza de vida.

Las cardiopatías, las más frecuentes

El resto de anomalías es responsable del 27% de las muertes que se producen en España antes de los 5 años de edad, según las estadísticas de la OMS (Organización Mundial de la Salud). El 60% de estos casos tiene un origen desconocido, el 20% se atribuye a causas genéticas; el 20% a causas multifactoriales y el 1,3% a factores ambientales.

En España las anomalías congénitas más frecuentes son las cardiopatías (1,42 por cada 1000 nacidos), el síndrome de Down (0,56 por cada 1000 nacidos), el labio leporino (0,33), la reducción de extremidades (0,36) y la espina bífida (0,05), indica SINC. En el periodo analizado, los casos de espina bífida son los que más se han reducido de los 4,73 a los 0,48 por cada 10 000 nacimientos, indica Eva Bermejo, coordinadora del ECEMC.

Con respecto a la población inmigrante en España, la presencia de malformaciones congénitas difiere en función del origen étnico. En el extremo más elevado se sitúan los hijos de padres venidos de Extremo Oriente (2,29%) y, en el otro extremo, los de progenitores hindúes (0,84%). La constitución genética, las condiciones sociosanitarias y los hábitos culturales determinan estas variaciones.