La sobredosis de datos en la actualización médica

Los médicos tienen la obligación de actualizar sus conocimientos.

La sobredosis de datos en la actualización médica

08.04.2019

La sobredosis de datos es un caso muy particular al que actualmente se enfrentan los galenos alrededor del mundo. Los pacientes con frecuencia navegan en sitios de salud que no son confiables ni verídicos; a su vez dichos usuarios se convierten en individuos empoderados, sin embargo, en la mayoría de las ocasiones obtienen información errónea que podría ser perjudicial para su salud e integridad física.

Como resultado de la transformación digital; los profesionales de la salud están obligados a formarse en el uso de las estrategias y herramientas que les permitan tanto gestionar la ingente cantidad de datos que reciben, como adaptarse a las nuevas formas de trabajo que impone la digitalización en el sector sanitario.

Según un artículo publicado en ELSEVIER; el efecto bulo parte de las  informaciones erróneas que se difunden rápidamente por la red y que complica aún más tanto el manejo de datos como la atención al paciente.

Una encuesta titulada Bulos sobre la salud ha demostrado que dos de cada tres médicos (el 69 por ciento) ha atendido  en su consulta a pacientes preocupados por el contenido de alguno de estos bulos; y el 59 por ciento de los 300 profesionales encuestados ha detectado un incremento en los bulos de salud que circulan entre los pacientes.

El contenido más habitual de los bulos identificados son las pseudoterapias con un 71 por ciento; mientras que la alimentación y la nutrición han mostrado el 54 por ciento, y el cáncer 41 por ciento.

Desde siempre los médicos han tenido la obligación de actualizar sus conocimientos; sin embargo, actualmente la formación continua debe adaptarse a la velocidad e inmediatez que representa el mundo digital.

El estudio titulado “Hábitos digitales del médico general y de familia español” demostró una tendencia de los médicos hacia la búsqueda de información en webs independientes; siendo las más consultadas las páginas e intranets de los centros de salud por el 73 por ciento de los profesionales para hacer sus consultas científicas; seguidas por las páginas o sitios de Internet de sus propios colegas, con el 59 por ciento.