La sífilis congénita en la historia de la Medicina

En el siglo XIX 6 000 niños fueron abandonas en hospicios de París.

La sífilis congénita en la historia de la Medicina

11.04.2019

La sífilis congénita es una infección causada por el Treponema Pallidum y se transmite de la madre al hijo; durante la gestación o en el momento del parto. A principios del siglo XIX; más de 6 000 niños fueron abandonados casi cada año en los hospicios de París. Muchos de ellos; recién nacidos contagiados de sífilis.

Procurar la alimentación de los recién nacidos durante las primeras semanas de vida; era un gran reto para las instituciones de albergue. Sin embargo, no podían ser amamantados por enfermeras nodrizas; puesto que el riesgo de estas mujeres al contagio era muy alto y optar por una lactancia artificial, en aquella época, causaba más muertes que la propia enfermedad.

Según un artículo publicado en Arqueología de la Medicina; para detectar los posibles casos de sífilis y poder separar a los niños sanos de los enfermos; los neonatos que ingresaban en el hospital permanecían en observación durante diez días.  Durante este tiempo, eran alimentados con agua tibia endulzada y jarabe de achicoria con aceite de almendras dulces. A los bebés que lograban sobrevivir las primeras horas; se les incluía en la dieta leche de vaca mezclada con agua.

Sin embargo; a pesar de los esfuerzos por mantenerlos con vida, más del 30 por ciento de ellos morían como consecuencia de trastornos intestinales graves ocasionados por la alimentación.

Como consecuencia de diversos decesos; el médico francés Joseph Marie Jules Parrot pionero en el campo de la Pediatría; decidió probar un nuevo método de lactancia. El Dr. Parrot mandó construir un establo en los jardines del Hospice des Enfants Assistés con burros y cabras, para poder dar de mamar a los niños directamente de la ubre.

El sistema de amamantamiento era muy sencillo. Una enfermera se encargaba de llevar a los niños al establo. Colocaba el niño en sus rodillas, su mano izquierda sujetaba la cabeza del niño y con la derecha presionaba de vez en cuando la mama del animal; para facilitar el flujo de leche especialmente si el niño era pequeño.

Mediante este método fueron amamantados 86 niños con sífilis congénita. El índice de supervivencia de los niños criados con leche de burra fue considerablemente mayor que los alimentados con la leche de la cabra.

Referencia: https://arqueologiadelamedicina.com/2017/03/27/amamantando-a-ninos-sifiliticos-con-leche-de-burra/