La rinosinusitis crónica, un padecimiento en acenso

El bloqueo unilateral es una afección como una desviación septal.

La rinosinusitis crónica, un padecimiento en acenso

09.04.2019

La rinosinusitis crónica es un padecimiento que afecta principalmente a la calidad del sueño y, no obstante, el desenvolvimiento de la actividad física. Las opciones de tratamiento de primera línea para dicho padecimiento son los corticosteroides intranasales y el enjuague salino intranasal.

De acuerdo con estudios realizados por otorrinolaringólogos; el uso persistente de descongestionantes nasales tópicos de venta libre causa la congestión nasal de rebote; más conocida como rinitis medicamentosa. La cirugía sinusal no es un tratamiento curativo; sin embargo, está orientada para desbloquear las vías y espacios sinonasales para permitir que la medicación nasal tópica sea más eficaz.

El bloqueo unilateral es una afección estructural como una desviación septal congénita o postraumática, un pólipo o un tumor. La referencia para la endoscopia nasal está principalmente indicada si la causa de un bloqueo unilateral no es evidente en la rinoscopia anterior.

La obstrucción alternativa se manifiesta con mayor frecuencia como consecuencia de la inflamación de la mucosa. El bloqueo bilateral puede incluir problemas tanto de la mucosa, como estructurales.

Según un artículo publicado en IntraMed; el embarazo, la menstruación y la anticoncepción oral, así como el hipotiroidismo son los principales factores que pueden originar síntomas riníticos. El tratamiento médico a largo plazo generalmente está indicado para controlar los síntomas. Sin embargo, si los síntomas no mejoran en unas semanas, el médico deberá verificar el cumplimiento y la técnica del dispositivo.

Generalmente los casos con mayor afectación manifiestan pérdida secundaria de olfato (hiposmia); además de dolor facial. Además, si se presentan con mayor frecuencia, diversos estudios científicos apuntan que se podría tratar de una causa neurológica que debe tratarse de inmediato.  En la atención secundaria del padecimiento, la endoscopia nasal, las pruebas de alergia y los estudios de imagen pueden considerarse con vistas a un posible tratamiento quirúrgico.