La relación sanitaria entre el ibuprofeno y el paracetamol

La relación sanitaria debe ser supervisada por un especialista sanitario.

La relación sanitaria entre el ibuprofeno y el paracetamol

30.04.2019

La relación sanitaria entre el ibuprofeno y el paracetamol va más allá de su uso común para contrarrestar el dolor y la fiebre. Además, su consumo responsable es la clave para no generar daños hepáticos y en otras partes del cuerpo.

Según un artículo publicado en Infobae; un informe oficial realizado en Francia asegura que anginas, rinofaringitis, otitis, tos, infección pulmonar e incluso lesiones cutáneas y la varicela podrían empeorar con el uso del Ibuprofeno. La agencia francesa del medicamento (ANSM) advirtió a médicos y pacientes sobre el uso desmedido de dicho fármacos. No obstante, entre sus recomendaciones a médicos y pacientes se incluye el uso de paracetamol en reemplazo del ibuprofeno.

En el 2015, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) advirtió sobre posibles riesgos cardiovasculares por consumo de dicho fármaco, que es de venta libre en la mayoría de los países y de uso muy habitual, sobre todo en niños.

El ibuprofeno pertenece a una clase de medicamentos llamados antiinflamatorios no esteroides. Además, es un antipirético efectivo para reducir la fiebre alta, disminuir los dolores musculares y las inflamaciones.

Sin embargo, dicho fármaco trabaja más rápido que el paracetamol en general; pero tiene algunos efectos secundarios negativos como el malestar estomacal. Si una persona lo toma diariamente durante más de dos semanas consecutivas, puede generar úlceras y quemaduras en la mucosa del estómago; debido a los productos químicos ácidos que contiene. Además, puede reducir la capacidad del cuerpo para formar coágulos de sangre, por lo que este medicamento será menos eficaz para los pacientes con heridas grandes o una hemorragia considerable.

El paracetamol es un medicamento analgésico y antipirético que se suministra para reducir la fiebre y aliviar el dolor. Se suele tomar para dolores de cabeza, menstruación, contusiones, dolores de muelas, quemaduras de sol y fiebre.
La droga trabaja directamente con los nervios y los receptores en el cerebro para aliviar el dolor, por lo que es más eficaz para los dolores de cabeza.

Sin embargo, dicho fármaco no está indicado para personas con problemas hepáticos, puesto que su consumo repetido puede dañar el hígado. Tampoco para personas con alergias o sensibilidad a determinados componentes de este fármaco.