La relación entre el accidente cerebrovascular y las bacterias

Estos tipos de bacterias ayudan a mantener un sistema digestivo saludable.

La relación entre el accidente cerebrovascular y las bacterias intestinales

17.04.2019

Un reciente estudio científico ha demostrado la relación entre el accidente cerebrovascular y las bacterias intestinales. Según un artículo publicado en SaludConsultas; los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) señalan que cada 40 segundos un individuo experimenta un derrame cerebral, un evento cardiovascular en el que se corta el suministro de sangre oxigenada del cerebro.

Además, un accidente cerebrovascular puede causar daño al cerebro; puesto que sus células comienzan a morir en ausencia de oxígeno y nutrientes. Sin embargo, estudios recientes sugieren que un derrame cerebral también podría tener un impacto inmediato y duradero en otras partes del cuerpo.

Uno de los estudios indica que, después de un accidente cerebrovascular; la población bacteriana en el intestino sufre cambios importantes y que estos efectos pueden durar mucho tiempo.

La doctora Allison Brichacek y la profesora asociada Candice Brown, Ph.D.; de la Escuela de Medicina de West Virginia University en Morgantown, lideraron un estudio que demostró la relación entre los accidentes cerebrovasculares y las bacterias intestinales, titulado “Alteración crónica del equilibrio bacteriano”.

“Estamos interesados ​​en el eje intestinal-cerebral: cómo influye el intestino en el cerebro y viceversa”, explica Brichacek. Para aprender más sobre el efecto de un derrame cerebral en la microbiota intestinal, los investigadores trabajaron con modelos de ratón, que se dividieron en dos grupos.

En el primer grupo, los investigadores indujeron un accidente cerebrovascular isquémico; mientras que el otro grupo sirvió como control e incluyó roedores sanos. Después de inducir el accidente cerebrovascular en el primer grupo de ratones; los investigadores evaluaron los roedores en ambos grupos a los 3, 14 y 28 días después del evento. El equipo científico encontró que los ratones en el grupo de apoplejía mostraron cambios duraderos en su microbiota intestinal. A diferencia de los roedores en el grupo de control, tenían bacterias bifidobacteriaceae en las marcas de 14 días y 28 días.

Estos tipos de bacterias no solo ayudan a mantener un sistema digestivo saludable, sino que, según Brichacek y Brown también pueden conducir a una mejor recuperación en las personas que han pasado por un derrame cerebral. Los investigadores también informaron que los ratones en el grupo experimental tenían niveles más altos de bacterias pertenecientes a la familia de helicobacteraceae a los 28 días después del accidente cerebrovascular. Además, Brichacek y Brown explicaron que dicha relación desequilibrada tiene vínculos con un mayor riesgo de obesidad, diabetes e inflamación anormal.