La princesa Gedroits en la Medicina de guerra

La historia de la Medicina de guerra

La princesa Gedroits en la Medicina de guerra

20.06.2019

La historia de la Medicina de guerra se remonta al año 1915, junto a la cirujana Vera Gedroits. Vera Ignatievna Gedroits fue descendiente de la realeza de Lituania, talentosa cirujana, mujer excéntrica y polifacética. La princesa Gedroits, como se la podía llamar correctamente, fue una figura extraordinaria y aun así es prácticamente desconocida en Occidente.

Según un artículo de la web de la BBC, como pionera en la Medicina de guerra, Gedroits hizo contribuciones al campo sanitario. De acuerdo con algunos expertos, podían haber salvado la vida de miles de personas durante la Primera Guerra Mundial si hubieran sido mejor entendidas en aquel entonces. Muchos artículos sobre ella afirman que nació en 1876, pero parece que ella lo corrigió en sus documentos personales. Nació unos años antes, en 1870, en Kiev, la actual capital de Ucrania. No hay muchos detalles sobre sus primeros años. Según se sabe procedía de una familia rica y estudió en su casa antes de asistir a la escuela en San Petersburgo.

Escuelas de Medicina

La historia de la Medicina de guerra cuenta que, cuando tenía 16 años fue arrestada por participar en actividades revolucionarias organizadas por un grupo de izquierda. Regresó a casa, pero pronto se escapó a Lausanne, en Suiza. Allí estudió Medicina. El país era inusual en aquel período (finales del siglo XIX y principios del XX). Sus universidades acogían de forma regular a mujeres como estudiantes de Medicina.

Para 1901, Gedroits había regresado a Rusia, donde posteriormente aprobaría sus exámenes de Medicina y recibiría oficialmente el título de doctora. Su carrera médica empezó no en el campo de batalla, sino en el sector industrial. Fue designada cirujana de la fábrica de cemento Maltsov, en el distrito de Zhizdrinsky en el oeste de Rusia.

Estableció un hospital en la fábrica y, antes de que pasara mucho tiempo, había logrado instalar equipos de fisioterapia y una máquina de rayos X. Esto era algo totalmente innovador en la época. Los rayos X fueron descubiertos en 1895, menos de una década antes. En su primer año, 103 pacientes de cirugía fueron tratados en su hospital y solo 2 murieron. Los empleados de la fábrica debían desempeñar un trabajo físico agotador. Había mucho levantamiento de peso y trabajo manual. En sus informes, Gedroits anotó que este tipo de trabajo terminaba debilitando los músculos abdominales. Esa era la razón por la que operó a tantos pacientes con hernias.