La primera dieta en la historia de la humanidad

Fue realizada en Edad Media por el médico judío Hasday Ibn Shaprut.

La primera dieta en la historia de la humanidad

La primera dieta anti-obesidad de la humanidad fue prescrita en la Edad Media por el médico judío Hasday Ibn Shaprut. Sucedió aproximadamente el año 958 cuando el rey Sancho I de León, apodado “el craso” o “el Gordo”; fue destronado por un problema de sobrepeso.

Cuando Sancho era niño nada denotaba que el futuro rey padecería obesidad mórbida. Sin embargo, su desmedido apetito le obligaba a realizar 7 comidas diarias con 17 platos diferentes elaborados la mayoría con carne de caza. Esto le llevaría a pesar más de 240 kilos. Su excesiva gordura le impedía cumplir con las dos funciones propias de un rey en aquella época: batallar para asegurar sus tierras y sostener relaciones sexuales con una mujer para asegurar su descendencia.

No obstante, llegó un momento en el que necesitaba ayuda constante; incluso para incorporarse de la cama o caminar. No tardó en perder el respeto de sus súbditos. Tras dos años de reinado (956-958); fue sustituido por los nobles leoneses y castellanos, encabezados por su tío el conde Fernán González.

Según un artículo publicado en Arqueología de la Medicina; Sancho logró huir a Pamplona y allí buscó refugio en los brazos de su abuela la reina Toda de Navarra. Esta prometió ayudarle a recuperar el reino; una tarea imposible, a menos que su nieto perdiera unos cuantos kilos.

Tuvo que viajar hasta Córdoba para recibir su tratamiento dietético. A su llegada, el médico prescribió una dieta severa, quizá en exceso: Sancho fue encerrado en una habitación y amarrado a la cama; solo podía abandonar su cautiverio para dar largos paseos, obligado a caminar sujeto a un andador tirado por cuerdas. Le cosieron la boca, dejando una pequeña abertura para poder tomar líquidos con una caña, sobre todo infusiones elaboradas con hierbas del hebreo; que lo mantenían en una constante diarrea.

Durante cuarenta días se alimentó exclusivamente a base de infusiones de agua salada, agua de azahar y agua hervida con verduras o zumos de frutas. A medida que adelgazaba, sus flácidas carnes recuperaban su firmeza a base de largos masajes y extenuantes baños de vapor. Aunque estuvo al borde de la muerte en dos ocasiones; logró reducir su peso hasta los 120 kilos. Regresó a León montado a caballo y recuperó de nuevo su trono.

Referencia: https://arqueologiadelamedicina.com/2018/10/08/la-primera-dieta-de-la-historia-2/