La práctica de la Medicina en la Primera Guerra Mundial

En la segunda mitad del siglo XIX Lister trabajó la antisepsia con el ácido fénico.

La práctica de la Medicina en la Primera Guerra Mundial

18.04.2019

La práctica de la Medicina en la Primera Guerra Mundial data del año 1914. Allí, el saber médico fue fundado en la combinación de tres paradigmas que guiaron la profesión desde finales del siglo XIX; la anatomo clínica, la fisiopatología y la etiopatología, pondría a prueba la capacidad resolutiva incorporando conocimientos y procedimientos elaborados. Además, desarrollando nuevos elementos que impulsarían las innovaciones futuras en la Medicina.

Las indagaciones psicoanalíticas de Freud y la socio patología de Grotjahn; completaban una serie de conocimientos que iban dotando al campo médico de nuevas herramientas de cara a las necesidades del siglo que apenas comenzaba.

Según un artículo publicado en la web de Credencial; en la segunda mitad del siglo XIX Lister trabajó en la antisepsia con el ácido fénico y tanto él como Pasteur seguían las apreciaciones de Hipócrates y Galeno sobre la importancia de lavar las heridas y los instrumentos con agua hervida o en su defecto con vino con la finalidad de eliminar bacterias.

Johan Von Mickulicz había ideado y empleado guantes esterilizados al vapor, pero, en 1890, en el Hospital John Hopkins de Baltimore, el cirujano William Stewart Halsted diseñó guantes de goma que se hicieron de uso obligatorio para todos los cirujanos a partir de 1894.

Años después Knud Faber descubrió la toxina del tétanos y la comisión conformada por Walter Reed, James Carroll, Arístides Agramonte y Jesse W. Lazear intentaba resolver los enigmas de la fiebre amarilla. Más tarde, en 1908, Alexis Carrel desarrolló sus investigaciones sobre el trasplante de órganos y de los grandes vasos; lo que le valdría el Premio Nobel en 1912. La particularidad en todos los científicos y médicos de dichos tiempos es que, desde un lugar distinto, estaban construyendo un conjunto de saberes fundamentales para aquellos hombres que, en el marco de la Primera Guerra Mundial, se enfrentarían a grandes desafíos en los campos de la cirugía y el tratamiento de las enfermedades.

En ese tenor fue definitivo el avance de la higiene, la anestesia, los logros de la cirugía antiséptica y aséptica, los rayos X y la bacteriología; elementos que constituyeron pilares indiscutibles de la respuesta en salud que se desplegó frente a la mortandad y duración de una guerra.

Referencia: http://www.revistacredencial.com/credencial/historia/temas/la-salud-y-la-medicina-durante-la-primera-guerra-mundial