La mortalidad materna es más común de lo que parece

Depresión

La mortalidad materna es más común de lo que parece

La mortalidad materna es más común de lo que parece, según un nuevo informe de la Universidad de Columbia. Estudios recientes han documentado grandes aumentos en las muertes maternas, las sobredosis de opioides y la depresión posparto. Tan solo en EE. UU. se han duplicado las cifras desde 1990, a un estimado de 18 por 100,000 nacimientos.

La mortalidad materna puede ser incluso más alta de lo que se piensa.  El aumento de las tasas de uso de opioides, la depresión y la mortalidad materna están estrechamente relacionadas. La mayoría de las estimaciones solo informan muertes causadas por complicaciones del parto, como apoplejía, preeclampsia o hemorragia.

Sin embargo, el embarazo no protege contra la depresión y el abuso de sustancias. Por lo tanto, el periodo posparto se ha identificado como un momento especialmente vulnerable. Algunas investigaciones señalan que el suicidio materno es mucho más común de lo que se pensaba anteriormente e incluso una de las principales causas de muerte.

Investigadores señalan que la autolesión como causa de muerte materna ha sido ignorada en gran medida. Los datos obtenidos estiman tasas entre el 14 y el 30 por ciento de las muertes maternas informadas. Las fuentes se derivan de informes policiales, registros de tratamientos para el abuso de sustancias o trastornos del estado de ánimo. También de información sobre la supervivencia del feto.

Uno de los factores que prepondera en esta acción es la depresión en el embarazo y en el posparto.  Esto es un factor de riesgo enorme para el inicio o la exacerbación de una enfermedad mental. La sociedad también tiende a hacer una distinción entre las enfermedades físicas y mentales. Esto se refleja en la definición de mortalidad materna de los CDC, que excluye el suicidio y la sobredosis y los trata como «incidentales». Esta distinción implica que las muertes autoinfligidas son intrínsecamente diferentes, un reflejo del carácter o falla moral. Por lo tanto, concluyen, , menos dignas de la atención y los recursos de salud pública.