La Medicina basada en la evidencia

Medicina

09.08.2018

La Medicina basada en la evidencia (MBE) es definida como un proceso cuyo objetivo es la selección de los mejores argumentos científicos para la resolución de los problemas que la práctica médica cotidiana plantea por lo que su objetivo es el de obtener y aplicar la mejor evidencia científica en el día a día.

La metodología para el desarrollo de la MBE debe seguir al menos cuatro pasos:

  1. Formular de manera precisa una pregunta a partir del problema clínico del paciente: Esto hace referencia a convertir los interrogantes que surgen durante la historia clínica y la exploración, los cuales se perciben como necesidades de información, en una pregunta, simple y claramente definida. Lógicamente estos interrogantes pueden afectar al diagnóstico, técnicas complementarias del mismo, tratamiento y pronóstico. Ya que las circunstancias pueden ser diferentes en cada situación.
  2. Localizar las pruebas disponibles en la literatura, siguiendo una estrategia: Esto se lleva a cabo a partir de la pregunta ya realizada buscando en bases de datos bibliográficas y fuentes confiables, hoy en día se puede acceder fácilmente a esta base de datos a través de Internet. Sin embargo, la estrategia de búsqueda empleada y la selección de la información sobre el interrogante concreto que nos ocupa puede estar sujeta al error si el profesional de la salud no dispone de un sentido crítico sobre los contenidos publicados.
  3. Evaluación crítica de la evidencia: Tras la selección y lectura de un trabajo con el que se pretende dar respuesta al interrogante clínico planteado, se debe plantear el grado de validez de los resultadosobtenidos. Para el ejercicio de este análisis crítico el profesional de la salud debe disponer, al menos de una manera básica, de ciertos conocimientos sobre estadística y diseño de investigación. La información proporcionada por los centros de MBE, permiten al profesional disponer de un conocimiento revisado y confrontado que elimina sesgos y garantiza una mayor fiabilidad, con menores conocimientos sobre disciplinas ajenas a su ejercicio clínico.
  4. Aplicación de las conclusiones de esta evaluación a la práctica: Toda la información que se obtiene después de la investigación de revisiones sistemáticas
    debe ser individualizada para el contexto personal del enfermo que generó el interrogante. Un ejemplo de lo mencionado sería que, si la mejor prueba de diagnóstico de imagen para un tumor de parótida es la resonancia magnética, pero por el historial clínico sabemos que el enfermo padece claustrofobia, la solicitud por parte de este estudio complementario retardará un diagnóstico de manera imprudente. Vuelve a ponerse de manifiesto con este ejemplo, que la MBE también depende de forma importante de la experiencia y habilidad clínica del profesional que la desarrolla. El ejercicio médico según las directrices postuladas por la MBE no es una opción si no una obligación, como ya no es una opción, solicitar la realización de una sialografía para el diagnóstico de un tumor parotídeo. Esta realidad ha sido contemplada por muchos profesionales, que rápidamente se han apuntado a la moda de defender una MBE sin un
    ejercicio personal de la misma. Este tipo de posturas no favorecen la promoción ni los objetivos propuestos por la MBE.

 

 

Referencia: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1130-05582003000500003