Monitorización hemodinámica del paciente crítico

La Medicina basada en la evidencia

10.08.2018

La monitorización hemodinámica permite obtener información sobre el funcionalismo cardiovascular del paciente crítico, por lo que constituye una pieza fundamental en la aproximación diagnóstica y en la guía terapéutica del paciente con hipoperfusión tisular. La monitorización hemodinámica se ha rodeado de interrogantes en cuanto a su utilidad y su impacto final sobre el pronóstico de los pacientes.

Permite obtener información acerca de la fisiopatología cardiocirculatoria que ayudará al médico a realizar el diagnóstico y a guiar la terapéutica en las situaciones de inestabilidad hemodinámica. El catéter de arteria pulmonar (CAP) ha sido la técnica más utilizada desde su introducción hace más de 40 años. Aunque su papel en el conocimiento más profundo de la función cardiovascular es indiscutible, su uso ha descendido debido a la controversia de sus indicaciones y sus limitaciones.

Lo que habitualmente conocemos como inestabilidad hemodinámica suele referirse a la presencia de signos clínicos sugestivos de hipoperfusión (alteración del sensorio, pobre relleno capilar, etc.), y, sobre todo, a la presencia de hipotensión arterial.

En los últimos años la evidencia de que la presencia de hipoperfusión aun en ausencia de hipotensión y/o de estos signos clínicos, a lo que se denomina shock oculto o compensado, el cual se asocia también a cifras significativamente elevadas de morbimortalidad y ha llevado a un mayor esfuerzo por detectar dichas situaciones de hipoperfusión.

A la hora de escoger el sistema de monitorización, se debe tener en cuenta la tecnología disponible en el servicio, la experiencia con cada uno de los sistemas, el sitio donde se va a realizar la monitorización, el coste-efectividad, así como factores propios del paciente. El sistema de monitorización debería ser sencillo seguro, fácil de usar, con un operador independiente, coste efectivo, preciso y debé proporcionar la información suficiente para poder dirigir el tratamiento y las maniobras de resucitación.

Sin embargo, ningún sistema en la actualidad cumple todos estos requisitos, por lo que, de forma general, aquellos pacientes más graves, complejos y que precisen una monitorización más precisa se beneficiarán de monitores más invasivos, mientras que los monitores no invasivos serán de gran utilidad en pacientes menos graves en los servicios de urgencias o en plantas de hospitalización convencional.

La monitorización avanzada en urgencias debería ser un requisito a la hora de mejorar el tratamiento de los pacientes en situación de shock, cuya situación no permite demoras y necesitan de una atención especializada, basada en protocolos, multidisciplinar y fundamentada en el desarrollo tecnológico actual.

 

Referencia: http://www.medintensiva.org/es/monitorizacion-hemodinamica-el-paciente-critico-/articulo/S0210569113002234/