La hemostasia procoagulantes y anticoagulantes

El proceso de la hemostasia

La hemostasia procoagulantes y anticoagulantes

22.05.2019

Según un artículo publicado en IntraMed, la hemostasia es la respuesta del organismo al daño de los vasos sanguíneos y el sangrado. Este proceso incluye un esfuerzo coordinado entre las plaquetas y una numerosa cantidad de proteínas (o factores) de la coagulación de la sangre. Dicho proceso bilógico origina, principalmente, la formación de un coágulo y la subsecuente detención del sangrado.

Por otro lado, el factor tisular es una proteína que se expone a la sangre cuando un vaso sanguíneo se daña. El proceso de hemostasia se inicia cuando dicho factor tisular se une a una proteína de la coagulación llamada factor siete (FVII). Esta proteína circula en el torrente sanguíneo. Esta unión provoca la activación del FVII, convirtiéndose en FVIIa. La unión del factor tisular y el FVIIa es la primera fase de un proceso que llevará a la formación de un coágulo fuerte y estable. De esta forma se detendrá y prevendrá un mayor sangrado en diferentes accidentes y afecciones epidérmicas.

Generalmente, en personas sanas sin alteraciones de la coagulación, el control del sangrado se logra rápido y sin necesidad de tratamiento con medicamentos. En los casos de trauma mayor o cirugía, los médicos necesitan ayudar a los pacientes a lograr una hemostasia normal. Esto se hace con el objetivo de  minimizar la pérdida de sangre y un mayor daño.

Proceso de la hemostasia

Sin embargo, algunas personas nacen con alteraciones en el proceso de coagulación, de manera que la hemostasia no opera en forma apropiada. La mayoría de dichas alteraciones son de carácter hereditario. Un ejemplo clínico de esto es la hemofilia. Algunas veces, personas que nunca han tenido problemas de sangrado, pueden desarrollar una condición que les provoque sangrados. Esto se denomina hemofilia adquirida. En esta alteración, incluso heridas y cortes pequeños, pueden requerir tratamiento médico. Además, la hemorragia grave debida a un traumatismo puede estar asociada con una coagulopatía. Esto puede deberse al agotamiento temprano del fibrinógeno y la fibrinolisis impulsada por la activación de la proteína C.

Las pruebas de coagulación estándar pueden ser de uso limitado en la hemorragia puesto que son insensibles a la hora de detectar la coagulopatía. Los análisis hemostáticos viscoelásticos pueden brindar potencialmente una evaluación más global del estado de la coagulación con menor espera de los resultados. Sin embargo, su utilidad no está completamente establecida. La coagulación intravascular diseminada (CID) puede ser difícil de diagnosticar mediante pruebas de laboratorio estándar y requiere el criterio clínico. La trombocitopenia es común en los pacientes de UCI. Por otro lado, los umbrales para el reemplazo de plaquetas dependen del cuadro clínico subyacente.