La gota, producción de ácido úrico en las articulaciones

Producción de ácido úrico en las articulaciones.

La gota, producción de ácido úrico en las articulaciones

31.05.2019

La enfermedad de la gota consiste en la producción de ácido úrico en las articulaciones. Esto provoca  una inflación con dolor severo. Generalmente, el diagnóstico de la gota se hace sobre la base de los síntomas y signos de la exploración física. También se tiene en cuenta  la determinación de las cifras de ácido úrico en la sangre.

De acuerdo con la Clínica Universidad de Navarra (CUN), se considera hiperuricemia cuando los valores de ácido úrico son mayores de 7 mg./dl. Además, en ocasiones es necesario extraer líquido de la articulación afectada para confirmar el diagnóstico. De esta forma puede observarse la presencia de cristales de ácido úrico en el líquido articular, recuerda la CUN. Asimismo, se debe realizar un diagnóstico diferencial con otras enfermedades reumatológicas como la condrocalcinosis, las espondilo artropatías, la artritis psoriásica, entre otras.

Por otro parte, los síntomas se presentan en forma de episodios bruscos de dolor intenso e hinchazón de una articulación. Esto puede dar lugar a artritis aguda. El episodio agudo, sin tratamiento, dura varios días. Además, estos episodios tienden a repetirse, pudiendo afectar en los ataques sucesivos a cualquier articulación. La articulación más frecuentemente afectada es la primera metatarsofalángica del pie.

Producción de ácido úrico en las articulaciones

En ocasiones pueden inflamarse las bolsas sinoviales o los tendones, dando lugar a bursitis o tenosinovitis, respectivamente. Si se deja evolucionar la enfermedad, los ataques pueden no resolverse completamente. Si esto ocurre puede afectar a varias articulaciones a la vez y limitar de manera importante la calidad de vida del paciente.

No obstante, a veces, en fases avanzadas, aparecen acúmulos palpables en forma de nódulos duros llamados tofos. En ocasiones, los cristales de ácido úrico se depositan en los riñones, dando lugar a episodios de cólico nefrítico. La gota es 4 veces más frecuente en los hombres que en las mujeres. Puede presentarse desde la adolescencia hasta la edad senil. Sin embargo, es más frecuente en hombres entre los 35 y 50 años y mujeres por encima de los 50 años. El principal factor de riesgo es tener elevados los niveles de ácido úrico en la sangre. Este será mayor cuanto más altos sean éstos.

Además, otros factores predisponentes son la obesidad, la hipertensión arterial, la toma de ciertos fármacos y la dieta rica en precursores del ácido úrico. En la gran mayoría de los casos, sí se puede prevenir con un tratamiento adecuado. Es preciso hacer una dieta pobre en alimentos ricos en purinas y tomar una medicación. En estos se incluyen, alopurinol o febuxostat. Estos fármacos se utilizan para disminuir el contenido del ácido úrico del organismo.. Durante el primer año puede ser útil añadir colchicina a dosis bajas.