La espina bífida; un padecimiento de nacimiento

Existen tres tipos de malformación de la columna.

La espina bífida; un padecimiento de nacimiento

02.04.2019

La espina bífida hace referencia a un defecto congénito. Este padecimiento afecta principalmente la columna vertebral de un bebé durante la etapa de gestación. La columna vertebral no se cierra completamente. Dicha malformación puede causar daño a la médula espinal y los nervios del bebé.

Algunos bebés como consecuencia de la malformación experimentan problemas de por vida. Esto incluye discapacidades físicas e intelectuales. La prueba de embarazo, la cirugía de la columna vertebral después del nacimiento y otros métodos son de gran ayuda.

Según un artículo publicado en Family doctor; la espina bífida se desarrolla en las primeras semanas de embarazo. Esto generalmente ocurre antes de que muchas mujeres sepan que están embarazadas.

Existen tres tipos de malformación de la columna; la espina bífida oculta es la forma menos seria. Es una pequeña abertura en la columna vertebral; sin embargo, tanto la médula espinal como los nervios está sanos. Esta malformación suele diagnosticarse a una edad mayor puesto que no manifiesta signos externos. Se suele diagnosticar con una radiografía de la espalda. No hay discapacidades físicas o intelectuales presente.

El meningocele presenta fugas de líquido cefalorraquídeo; además de causar daños a las membranas de la médula espinal. No provoca daños nerviosos; sin embargo, las discapacidades físicas menores son posibles, aunque de bajo riesgo. Además; puede originar problemas de control de esfínteres.

El mielomeningocele representa el padecimiento más serio; incluye fugas de líquido cefalorraquídeo. La médula espinal y los nervios están dañados severamente cerca de la abertura en la columna vertebral. Según un artículo publicado en Family doctor; es posible la parálisis en la parte inferior del cuerpo, además de experimentar problemas de control de esfínteres.

Diversos estudios; han demostrado que el ácido fólico puede reducir el riesgo de tener espina bífida. El ácido fólico es una vitamina presente en las mujeres antes y durante el embarazo. Una mujer en etapa de gestación; debe tomar 400 microgramos de ácido fólico todos los días durante el embarazo. Esto es vital para los embarazos no planificados. Una dosis más alta puede ser necesaria para mujeres embarazadas con ciertos factores de riesgo; entre ellos la obesidad, la diabetes y depresión.