La epilepsia, la enfermedad crónica neurológica más grave

La enfermedad crónica neurológica más grave

La epilepsia, la enfermedad crónica neurológica más grave

18.06.2019

La epilepsia es una de las más graves enfermedad crónica neurológica. Así lo ha enfatizado un reciente estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Dicha patología es un desorden del cerebro caracterizado por una predisposición a generar crisis epilépticas. Según un artículo publicado en infobae, sus principales consecuencias son neurobiológicas, cognitivas, psicológicas y sociales. Es una de las enfermedades crónicas neurológicas más frecuentes y se estima que entre 200 y 400 000 personas la padecen en Argentina. Aunque se puede presentar a cualquier edad, es más frecuente que se inicie en la infancia, en la adolescencia o en la tercera edad.

Entre las manifestaciones de alarma que pueden generar una consulta con el médico las hay motoras o sensitivas. Otro indicio es cuando el paciente pierde la capacidad para interactuar con quienes lo rodean, durante unos segundos y luego se recupere. Esto a veces va acompañado de movimientos “incorrectos”. El diagnóstico se hace, principalmente, a través de la historia clínica del paciente. De la conversación entre el médico y el paciente surgen los datos más importantes. Entre ellos se encuentra el relato de aquellos síntomas que se generan durante los primeros 10 segundos de las crisis.

Tratamiento clínico

Además, lo comentado por el paciente se complementa con estudios como el electroencefalograma y la resonancia magnética. Estos ayudan a establecer el mejor pronóstico de la enfermedad. No obstante, algunas personas nacen con epilepsia, a diferencia de otras que la sufren después de un traumatismo en la cabeza. Puede aparecer como resultado de infecciones, tumores cerebrales y accidentes cerebrovasculares.

La mayoría de los pacientes con epilepsia pueden controlar sus convulsiones con medicamentos, pero en otros casos más severos tal vez requieran cirugía. En aquellos casos en que la cirugía no es factible, los médicos pueden colocar un dispositivo similar a un marcapasos cardiaco para controlar las convulsiones.

En la cirugía para la epilepsia, normalmente, se extirpa la zona cerebral que provoca las convulsiones. Sin embargo, este método solo funciona cuando se puede identificar claramente el sitio cerebral que desencadena las convulsiones. En algunas personas, eso es imposible y, por lo tanto, son quienes más podrían beneficiarse con la estimulación cerebral profunda.