La demencia vascular; un padecimiento desconocido

Afecta principalmente la memoria, el pensamiento y el lenguaje.

La demencia vascular; un padecimiento crónico desconocido

10.04.2019

La demencia vascular es una pérdida gradual y permanente del funcionamiento cerebral que ocurre con ciertas enfermedades. Afecta principalmente la memoria, el pensamiento, el lenguaje, el juicio y el comportamiento.

El padecimiento crónico causado principalmente por una serie de pequeños accidentes cerebrovasculares durante un período de tiempo prolongado. Según un artículo publicado en ELSEVIER; algunos de los criterios para referir una demencia vascular incluyen: infartos de amplio territorio arterial cerebral, lesiones de tamaño pequeño y/o mediano volumen, infartos lacunares, esclerosis,  lesiones y daño isquémico incompleto.

Diversas enfermedades originan la aparición de la demencia vascular. Entre ellas se incluyen la hipertensión arterial, el colesterol alto y el tabaquismo; como consecuencia de la afección que ocasionan en el endotelio vascular reduciendo la circulación e impidiendo que el cerebro reciba el aporte de oxígeno y de nutrientes vitales.

La demencia vascular se subdivide en diferente tipos:

  • La demencia multiinfarto (demencia cortical vascular).
  • Deficiencia de pequeños vasos (demencia subcortical vascular).
  • Presencia de infartos estratégicos. En áreas cruciales como el tálamo.
  • Demencia como consecuencia de la hipoperfusión.
  • Afectación vascular hereditaria (CADASIL).
  • Enfermedad de Alzheimer con enfermedad cardiovascular.

Un metaanálisis demostró que el trastorno depresivo es un factor de riesgo elevado para desarrollar demencia vascular; puesto que han sido constatadas ciertas alteraciones vasculares y anatomo-patológicas en el cerebro mediante estudios de imagen.

El estudio de imágenes del cerebro es capaz de proporcionar información suficiente para identificar las causas más probables de los síntomas; y de esta forma poder descartar otras patologías.

Los estudios más usados para diagnosticar la demencia vascular son: la exploración por tomografía computarizada (TC), la resonancia magnética (RM) y la ecografía carotídea; esta última permite conocer la irrigación hacia el encéfalo.

La demencia vascular no tiene cura; es por ello por lo que es de suma importancia minimizar los factores de riesgo manteniendo una presión arterial saludable, el colesterol bajo, una glicemia normal; además de no fumar y hacer ejercicio regularmente.