La confianza es indispensable para una atención de calidad

La experiencia y calidad de conocimiento respaldan la confianza.

La confianza es indispensable para una atención de calidad

08.03.2019

La confianza es indispensable para una atención de calidad. Dentro de la organización médica, este valor es fundamental ya sea con los pacientes o con los colaboradores, señala un artículo publicado en Saludario.

La confianza en el entorno médico proporciona mejores experiencias para que el equipo trabaje de manera unánime. De esta manera el trabajo bien realizado se refleja en la atención hacia los pacientes; lo que intensifica elementos como la adherencia al tratamiento y el cuidado de la salud.

Un buen profesional de la salud debería aspirar a crear un entorno de confianza para otorgar una atención de calidad. Es decir, la confianza y las relaciones positivas ayudan a interactuar con las personas alrededor. Esto conlleva  crear conexiones significativas con sus pacientes y colaboradores. El carisma, amabilidad y educación son acciones positivas para la creación del ambiente. La cooperación y el procurar que los resultados beneficien a la mayoría, ayuda a resolver conflictos y le da importancia a la retroalimentación.

La experiencia y calidad de conocimiento respaldan la confianza de los colaboradores y pacientes. Estas se ven determinadas por la educación e inteligencia, es decir, cuando la persona al mando sabe lo que hace. Por ejemplo, la capacidad técnica, la toma de buenas decisiones, el historial en la industria, la sabiduría práctica y académica. Generalmente estos líderes médicos responden rápido a los retos y siempre se toman en cuenta para una opinión en retos complejos.

Finalmente, otro de los pilares para generar confianza, es la consistencia y la congruencia. Esto tiene que ver con hacer lo que se dice. Por ejemplo, un buen líder predica con el ejemplo. Del mismo modo que pregona hábitos de salud a sus pacientes, se asegura de seguirlos él también. Significa que el médico debe ser respetable, digno de admiración y que ponga su fe en sus acciones. Es decir, un modelo a seguir. Los compromisos y las promesas tienen un seguimiento puntual.