La artritis séptica o infecciosa, una amenaza articular

Las bacteria más común de este padecimiento es el gonococo.

La artritis séptica o infecciosa; una amenaza articular

28.02.2019

La artritis séptica o infecciosa; es la inflamación de las articulaciones debido a una severa infección.  Existen dos tipos principales de infección y pueden manifestarse en artritis bacteriana; y viral causada por virus especifico. Algunos casos raros la artritis puede ser originada por parásitos y hongos.

En la infección directa, el agente infeccioso se encuentra en la articulación. En la mayoría de los casos clínicos; la infección comienza en otra área del cuerpo y viaja a través del torrente sanguíneo a la articulación.

En diversos casos la infección entra directamente en la articulación a través de una lesión en la misma o durante una cirugía o inyecciones articulares. Una vez que la infección ingresa en la articulación, los leucocitos se agrupan originando inflamación articular.

En algunas ocasiones, como en la fiebre reumática, los anticuerpos que el organismo crea para combatir la infección bacteriana atacan al tejido articular originando una artritis séptica o infecciosa. La artritis ligada a infecciones virales, los complejos inmunológicos se forman como resultado de la batalla del cuerpo contra el virus; en vez de los propios virus pueden depositarse en las articulaciones y terminar en artritis.

Las bacterias más comunes para desarrollar este padecimiento son gonococo, estreptococo, estafilococo, y neumococo; y algunos virus como parvovirus B19, virus de la rubéola; virus de Epstein–Barr, virus de la hepatitis B y la hepatitis C; y el virus de la inmunodeficiencia humana responsable del SIDA.

Los síntomas de la artritis séptica difieren dependiendo de la gravedad y el tipo de infección que se trate. Las infecciones bacterianas afectan con frecuencia una sola articulación, usualmente una articulación grande como la rodilla.

Los síntomas de la artritis bacteriana son: dolor articular, moderado o severo; calor extremo, eritema (enrojecimiento) y edema (hinchazón). Cualquier movimiento de la articulación es extremadamente doloroso. A menudo los síntomas se manifiestan rápidamente y pueden acompañarse de fiebre y escalofríos.

Los médicos confirman el diagnóstico o descartan la artritis séptica a través de un análisis de sangre o al tomar muestras de fluido de las articulaciones y examinar si existe infección. Si el padecimiento es causado por una bacteria, las pruebas de líquido articular pueden ayudar a identificar a la bacteria en cuestión, y por ende al antibiótico adecuado para el tratamiento.

Si la infección es causada por una bacteria, el tratamiento consiste en antibióticos intravenosos, a veces seguidos de una dosis alta de antibióticos orales. Casos mayormente graves requieren de drenaje frecuente del líquido sinovial, o cirugía para retirar fluido o tejidos infectados.

Referencia: http://espanol.arthritis.org/espanol/disease-center/artritis-sptica/