Inicio del síndrome de Tourette en la Medicina

El inicio del síndrome de Tourette

Inicio del síndrome de Tourette en la Medicina

20.06.2019

El inicio del síndrome de Tourette se remonta al año de 1885 en Francia. La patología es un trastorno neurológico caracterizado por movimientos repetitivos, estereotipados e involuntarios y la emisión de sonidos vocales llamados tics. El trastorno lleva el nombre del doctor Georges Gilles de la Tourette, neurólogo francés que en 1885 diagnosticó la enfermedad en una noble francesa.

Los primeros síntomas del síndrome de Tourette se observan casi siempre a partir de la niñez, iniciándose generalmente entre los 7 y 10 años. La enfermedad afecta a personas de todos los grupos étnicos. Sin embargo, los varones se ven afectados con una frecuencia entre 3 o 4 veces mayor que las mujeres.

Prevalencia y sintomatología

Se calcula que 200 000 norteamericanos padecen de la forma más severa del síndrome de Tourette. 1 de cada 100 personas presenta síntomas más leves y menos complejos, tales como tics motores o vocales crónicos o los tics pasajeros de la niñez. La patología puede manifestarse como condición crónica con síntomas que persisten durante toda la vida.

La mayoría de las personas que padecen del mal presentan los síntomas más severos durante los primeros años de adolescencia. No obstante,  van mejorando al avanzar hacia la fase más tardía de la adolescencia y posteriormente en la madurez.

Los tics van y vienen con el transcurso del tiempo y varían en el tipo, frecuencia, sitio y severidad. Los primeros síntomas generalmente aparecen en la cabeza y el cuello y pueden progresar hasta incluir los músculos del tronco y las extremidades. Los tics motores generalmente preceden el desarrollo de los vocales y los tics simples a menudo preceden los más complejos.

Aproximadamente, el 10% de los afectados presenta un cuadro progresivo o incapacitante que persiste hasta la mayoría de edad. Aunque la causa del síndrome de Tourette es desconocida, las investigaciones actuales revelan la existencia de anormalidades en ciertas regiones del cerebro.

Entra ellas se incluyen, los ganglios basales, lóbulos frontales y corteza cerebral y los circuitos que hacen interconexión entre esas regiones y los neurotransmisores.  Estas estructuras son las que llevan a cabo la comunicación entre las células nerviosas. Dada la presentación frecuentemente compleja del síndrome de Tourette, la causa del trastorno a lo mejor es igualmente compleja.