El síndrome de Sjögren y la artritis reumatoide

Artritis

El síndrome de Sjögren y la artritis reumatoide

17.10.2018

El síndrome de Sjögren se presenta en muchos pacientes como una complicación de otra enfermedad autoinmunitaria, como la artritis reumatoide o el lupus.

La mayor parte del tratamiento para el síndrome de Sjögren apunta a aliviar los síntomas de sequedad en los ojos y en la boca, y a prevenir y tratar complicaciones a largo plazo, como infecciones y enfermedades dentales. Los tratamientos no suelen eliminar completamente los síntomas de sequedad.

El síndrome de Sjögren lo padecen entre 400,000 y 3.1 millones de personas en el mundo. Esta enfermedad puede afectar a personas de cualquier edad, pero los síntomas suelen presentarse entre los 45 y los 55 años. Afecta diez veces más a las mujeres que a los hombres. Alrededor de la mitad de los pacientes también padecen artritis reumatoide u otras enfermedades del tejido conjuntivo, como el lupus.

Los síntomas de la artritis reumatoide (AR) varían de un paciente otro y en casi todas las personas también varían de un día para el otro, aunque siempre existe un cierto grado de artritis. En algunas personas, la enfermedad puede ser leve, con períodos de actividad (en los que la inflamación de las articulaciones empeora) conocidos como períodos de agudización. Asimismo, la enfermedad permanece activa continuamente y empeora, o progresa con el paso del tiempo.

En la actualidad, no existe cura para la AR y tal vez hasta que no se conozca una causa de la AR, probablemente no será posible erradicar la enfermedad por completo. Sin embargo, el tratamiento inmediato es crucial y en la actualidad existen tratamientos con medicamentos muy eficaces.

Los métodos actuales de tratamiento se centran en:

  • Aliviar el dolor
  • Reducir la inflamación
  • Detener o retrasar el daño articular
  • Mejorar las funciones y el bienestar del paciente

El ejercicio regular es bueno para usted. Puede ayudarle a mantener la flexibilidad de las articulaciones y la fortaleza de los músculos. Caminar, nadar y hacer ejercicios de amplitud de movimiento son buenas opciones para las personas con el síndrome de Sjögren. Si el cloro del agua les molesta a los ojos, intente hacer ejercicios en tierra, como los del Programa de Ejercicios de la Arthritis Foundation, en vez de usar la piscina. 

 

Referencias:https://www.rheumatology.org/I-Am-A/Patient-Caregiver/Enfermedades-y-Condiciones/Sindrome-de-Sjogren http://espanol.arthritis.org/espanol/disease-center/artritis-reumatoide/