El síndrome de Ménière y la importancia del diagnóstico

Según la OMS hay 466 millones de personas con pérdida de audición.

El síndrome de Ménière y la importancia del diagnóstico temprano

15.04.2019

El síndrome de Ménière y su importante diagnóstico oportuno y temprano permiten a las personas que sufren esta enfermedad hacer una vida completamente normal. Dicho síndrome comienza por manifestarse en episodios de vértigo y mareos; además de reducir la capacidad auditiva.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS); actualmente hay más de 466 millones de personas con pérdida de audición discapacitante, y se estima que para 2050 que el 10 por ciento de la población global sufra pérdida de la audición.

Esta patología suele afectar un solo oído y puede manifestarse a cualquier edad; aunque suele darse al comienzo de la etapa adulta o a mediana edad, entre los 40 y 60 años. Es considerada una enfermedad crónica, aunque existen diversos tratamientos que alivian sus síntomas y reducen el impacto de esta en la vida de quien la padece; explicó el Dr. Sergio Carmona, jefe del Departamento de Neuro-otología de Ineba.

Un articulo publicado en infobae apunta que el oído interno retiene líquido; lo que se conoce como hydrops. En cuanto a los síntomas y signos que pueden dar indicios al paciente de sufrir esta enfermedad; se identifican los siguientes:

  • Disminución de la audición: al comienzo puede ser un síntoma que aparezca y desaparezca para luego generar una pérdida permanente.
  • Vértigo: episodios que se presentan de manera espontánea por los cuales uno siente que gira, los cuales pueden durar de 20 minutos a varias horas.
  • Acúfenos: sensación de escuchar silbidos o zumbidos en el oído.
  • Sensación de tener el oído tapado: por presión o congestión auditiva en el órgano afectado.

Para diagnosticar y tratar dicha patología; los médicos recomiendan consultar un neuro-otólogo, un especialista dentro del campo de la Neurología que estudia el funcionamiento normal y los trastornos del equilibrio y que tiene una comprensión profunda de la enfermedad.

«Es importante destacar que hoy hay tratamientos eficaces que comienzan con pasos sencillos; como son realizar una dieta con poca sal para evitar la retención de líquidos, tener una buena hidratación y tomar medicación betahistina en dosis adecuadas. Con esta combinación de factores se logra un control del 70 por ciento de los episodios», resaltó Carmona.

Solo en casos muy extremos una persona puede precisar un tratamiento quirúrgico; aunque una de las principales complicaciones que origina dicho síndrome es el trastorno de ansiedad que puede generar en el paciente; que de forma súbita sufre vértigos y caídas que impactan en su calidad y ritmo de vida.