El proyecto ZARADEMP relaciona ansiedad y demencia

Un lento olvido, el alzhéimer

El proyecto ZARADEMP relaciona ansiedad y demencia

El proyecto ZARADEMP se ha dedicado a investigar la salud de los mayores de 55 años; en la población general de Zaragoza. Entre las enfermedades estudiadas se encuentran; el alzhéimer, y las demencias vasculares, que actualmente son las prioridades en la investigación médica internacional.

El estudio ha sido realizado en una muestra de 4057 personas; libres de demencia y de deterioro cognitivo en la primera fase del Proyecto ZARADEMP. Mientras que los supervivientes se volvieron a examinar en dos nuevas fases del estudio, hasta los cuatro años y medio.

El proyecto ZARADEMP en su primera etapa identificó a 91 personas con ansiedad “clínicamente significativa”; además de un grupo mayor de pacientes con manifestación de síntomas de ansiedad de menor intensidad. El 7,7% de ellos desarrollaron una demencia en el transcurso del estudio; mientras que en los individuos sin ansiedad sólo el 2.9% fue diagnosticado de demencia en el seguimiento.

Se conocen diversos factores de riesgo de las demencias, principalmente la edad avanzada, algunos otros factores son; la demografía, las enfermedades médicas y los padecimientos vasculares. Durante el estudio todos estos factores fueron controlados en el análisis estadístico previo.

Después de hacer cálculos multifactoriales; se llegó al resultado final, de que el riesgo de demencias es 2,74 veces mayor en las personas con ansiedad clínicamente significativa; con relación a las personas libres de ansiedad.

El proyecto ZARADEMP, implantado en Zaragoza ha implementado un modelo de riesgo competitivo encargado, principalmente, de minimizar la probabilidad de sobreestimar la amenaza de padecimiento en poblaciones con mayor peligro de mortalidad, como es el caso de las personas mayores.

El proyecto ZARADEMP estudia la ansiedad “clínicamente significativa”, puesto que requiere una intervención clínica y un tratamiento adecuado. Por otra parte, se descartaron en la primera etapa del estudio todos los individuos que ya tenían un deterioro cognitivo, aunque no fuese grave, se constató que la ansiedad documentada es un completo factor de riesgo, y no la manifestación prodrómica o premonitoria de una incipiente demencia.