El mundo farmacológico y su antecedente histórico

El mundo farmacológico crecio mayormente en el occidente

El mundo farmacológico y su antecedente histórico

02.05.2019

El mundo farmacológico fue principalmente desarrollado en los países del occidentes, gracias a las investigaciones y estudios desarrollados por sus propios médicos. Uno de los  principales fármacos fue la morfina, utilizada desde principios de los años 1800; principalmente para disminuir la sensación de dolor, dicho fármaco se extraía del opio crudo.

El farmacéutico húngaro, Janos Kabay; revolucionó la producción de morfina para los años del 1920 al extraerlo no solamente inmaduro sino de los tallos secos de la misma. En  1923, se estudió su estructura química para determinar la posibilidad de sintetizar este potente analgésico, pero libre de los efectos indeseables de la adicción y los problemas respiratorios.

Al investigar como la ocurrencia natural del extracto actuaba en los seres humanos, se dio lugar al desarrollo de la versión sintética de la morfina y otras drogas más seguras; tales como la nalorfina y la nalorxona en 1961.

Según un artículo publicado en Relaq; en 1890 se manufacturó el ácido salicílico como un analgésico de bajo costo y efectivo contra la artritis reumatoidea a pesar de sus efectos secundarios. En 1897, el químico alemán, Félix Hoffmann, de la compañía Bayer, sintetizó el ácido acetilsalicílico, que fue probado como fármaco por Heinrich Dreser. Su producción comenzó en el 1899 y las primeras píldoras se vendieron en 1900. La aspirina se popularizó porque demostró tener menos efectos secundarios que el ácido salicílico. La aspirina se utilizó mayormente para el alivio del dolor de cabeza hasta mediados de los ochenta, cuando se descubrieron sus efectos beneficiosos contra los ataques al corazón.

A partir del 1940, en estudios realizados en la corteza de la glándula adrenal se detectó la presencia de unas hormonas naturales llamadas esteroides las cuales demostraron poseer propiedades antiinflamatorias.

La cortisona, un esteroide natural, fue aislado por primera vez en 1936 y posteriormente sintetizado por el americano Lewis Hastings Sarett en 1948. Un año después, se manufacturó comercialmente por su efecto benfico sobre la artritis reumatoidea. Pruebas clínicas demostraron que no curaba la artritis y que producía efectos secundarios serios.