El eructo supragástrico, un trastorno de conducta

El eructo suprágastrico es un trastorno de conducta

El eructo supragástrico, un trastorno de conducta 

06.02.2019

El eructo gástrico es consecuencia de un reflejo vagal, que permite la relajación del esfínter esofágico inferior liberando el aire gástrico y no suele ser motivo de preocupación médica. Puede ser un hecho pasajero asociado a gastritis aguda; secundaria a agentes infecciosos o intolerancias a ciertos alimentos.

La impedanciometría, ha evidenciado que existen dos tipos de eructos: el eructo supragástrico y el gástrico. En primer tipo, el aire es deglutido e inmediatamente eliminado antes de que llegue al estómago, es varias ocasiones un segundo después. Mientras que el segundo, es consecuencia de un reflejo vagal; que permite la relajación del esfínter esofágico inferior liberando el aire gástrico.

Según estudios de la impedanciometría, se ha demostrado que eructo supragástrico es un trastorno de conducta; no se produce durante el sueño y este mismo, se reduce cuando el paciente se encuentra distraído.

Un caso clínico frecuente, es que el enfermo no eructa mientras habla. Eructa cuando el médico lo cuestiona, pero no cuando responde a las preguntas realizadas por el clínico.

Además del eructo supragástrico en donde el aire es deglutido y eliminado sin que alcance el estómago, existe la posibilidad que el aire deglutido llegue al estómago y luego sea eventualmente eructado.

Se ha comprobado, que los pacientes con reflujo gastroesofágico, deglutan aire más frecuente; eructando con mayor frecuencia que los individuos sanos.

En repetidas ocasiones, el eructo supragástrico puede reducirse haciendo que el paciente tome conciencia de que el eructo es autoinducido. De igual forma, se puede mantener la boca abierta mordiendo un lápiz atravesado, o sosteniendo un pequeño corcho en la boca.

Estos procedimientos, pueden ser de ayuda para que el paciente tome conciencia de que el eructo es autoinducido por aerofagia, frecuentemente el paciente, aun aceptando el origen del eructo manifieste que no puede evitar hacerlo.

En algunos casos graves de eructos gástricos, especialistas recurren a terapias cognitivas conductuales, suelen usarlas con hipnosis.

Referencia: https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=93299