El dolor lumbalgico, discapacidad funcional

El modelo biopsicosocial incluye riesgos no biológicos.

El dolor lumbalgico, discapacidad funcional

20.02.2019

El dolor lumbalgico; es la tensión muscular o rigidez localizada por debajo del margen costal y por encima de los pliegues glúteos inferiores, con o sin ciática. Este padecimiento afecta a todas las edades, mayormente a la población femenina.

El dolor crónico de espalda se encuentra asociado con una discapacidad funcional e incapacidad laboral. Por lo general, el dolor de espalda no ocurre de forma aislada, puesto que muchos pacientes con dolor de espalda también reportan dolor en otras regiones del cuerpo.

Actualmente los costos sociales y económicos del dolor de espalda son altos; y los costos indirectos suelen ser más caros que los costos médicos directos.

Tradicionalmente el dolor de espalda se consideraba como resultado de una lesión, pero diversas investigaciones han asociado el dolor lumbalgico con las cargas físicas, los cambios degenerativos estructurales y la patología de la columna vertebral.

El modelo biopsicosocial incluye factores de riesgo no biológicos; entre ellos, las creencias y expectativas negativas sobre el dolor, respuestas emocionales, conductas de dolor y percepciones sobre la relación entre el dolor, la salud y el trabajo.

El dolor primario crónico afecta al menos una región anatómica; que persiste o se repite durante más de 3 meses. Es asociada con un malestar emocional sustancial o una discapacidad funcional; y no puede explicarse mejor por otra condición de dolor crónico.

La endometriosis, la pancreatitis, el aneurisma aórtico, y el cólico renal son padecimientos clasificados como dolores musculoesquelético secundario crónicos. Según estudios; el dolor lumbar comienza en la infancia, continúa hasta la edad adulta y persiste en personas de edad avanzada, la prevalencia del padecimiento en los niños aumenta con la edad.

El dolor lumbalgico se considera una condición de salud que se ve afectada por una combinación de factores, entre ellos. físicos, psicológicos, ambientales, culturales y sociales, usualmente estos factores podrían afectar la calidad de vida percibida más que el dolor.

Referencia: https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=93525