El combate contra el sarampión y su ruta canónica

Sarampión

El combate contra el sarampión tiene una nueva ruta canónica

El combate contra el sarampión tiene una nueva ruta canónica, señala la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los objetivos ambiciosos para erradicar el sarampión integran a 6 regiones para el año 2020.

El combate contra el sarampión cuenta con una dinámica que cambia de manera consistente y predecible a nivel mundial, aseguran los investigadores. La investigación de la ruta canónica que los países suelen seguir conlleva periodos de alta incidencia en la enfermedad. Posteriormente, desciende bruscamente a medida que las altas tasas de vacunación equivalen a menos personas susceptibles. Además, esto representa una mayor variabilidad interanual en brotes de sarampión en los años siguientes, antes de la etapa final de erradicación.

Los esfuerzos para el control de esta enfermedad pueden verse beneficiados mediante la identificación de su posición en el camino canónico general. Los expertos señalan que los países pueden conocer la distribución subyacente por edad de susceptibilidad al sarampión en su población.

La dinámica global del sarampión ha sido evaluada por Matthew Graham y sus colegas mediante información con más de 30 años. Estos datos se derivan de incidencias de enfermedades y actividades de vacunación en todo el mundo. Por otro lado, recuerdan que los países experimentan cambios previsibles, generalmente, en cuanto a tamaño y frecuencia de los brotes de sarampión.

El sarampión es una enfermedad muy infecciosa y peligrosa, y ha sido difícil de erradicar en regiones de todo el mundo. Esto es así pese a los esfuerzos de vacunación que se han hecho. Por lo tanto, a medida que la incidencia de la enfermedad disminuye, la variabilidad interanual aumenta, lo que da como resultado brotes más erráticos. También se producen cambios en las poblaciones susceptibles.

El espacio de incidencia es una métrica derivada de la magnitud y la variación de las incidencias de sarampión en un país. Se pretende que pueda facilitar información fundamental para orientar programas de vacunación y salud pública a medida. Al mismo tiempo se busca identificar a los países que se desvían de estas expectativas generales.