El acto médico y la responsabilidad jurídica

El acto médico y su función en las leyes sanitarias

El acto médico y la responsabilidad jurídica

01.05.2019

Entiéndase el acto médico como la responsabilidad jurídica que tiene el galeno a la hora de ejercer su profesión. Además, la aproximación a este concepto debe efectuarse tanto desde el punto de vista del paciente, como desde la profesión jurídica.

Así lo recoge un artículo publicado en la web o. Según señala,; desde el punto de vista del Derecho se debe comenzar por distinguir los hechos de los actos, para después subsumir la categoría del acto médico dentro de la teoría general de los actos jurídicos.

Un hecho jurídico es aquel suceso o fenómeno al que el ordenamiento jurídico atribuye la virtud de producir, por sí o en unión de otros hechos, un efecto jurídico. El nacimiento, el paso del tiempo, la enfermedad y la muerte, que son hechos biológicos; constituyen también hechos jurídicos porque la ley les atribuye una importante trascendencia.

La prestación médica constituye por su naturaleza clínica, una técnica científica, y por su objeto, una conducta humana de conciencia social dirigida a la salud. Y como quiera que la salud configura un derecho fundamental del hombre y un legítimo interés de la colectividad, en todo acto médico ligado a la prevención, curación o rehabilitación del hombre es preciso distinguir una vertiente clínica científica y otra jurídica social que perfilan al acto médico a la vez como acto biológico y como acto médico-jurídico.

La relación jurídica entre el médico y el enfermo es un asunto puramente privado; un contrato otorgado entre partes. Posteriormente, se añade la consideración del interés público. La salud se proclama como un derecho fundamental del hombre en sociedad, lo que provoca la aparición de técnicas de intervención del poder público. Y ello en un doble sentido: en cuanto los instrumentos o medios de la protección de la salud necesarios para el acto médico, y la organización económica estructural de su aseguramiento y dispensación desborda la capacidad del médico como individuo y como profesional.