Diagnóstico y tratamiento de la enfermedad Kawasaki

El tratamiento de la enfermedad Kawasaki

Diagnóstico y tratamiento de la enfermedad Kawasaki

14.06.2019

Un artículo de KidsHealth menciona que el tratamiento de la enfermedad Kawasaki debe iniciarse lo antes posible. Idealmente el inicio debe darse durante los 10 días inmediatamente posteriores a la aparición de la fiebre, afirma. Generalmente, el tratamiento consiste en administrar gammaglobulinas por vía intravenosa. Las gammaglobulinas son un componente de la sangre que ayuda a luchar contra las infecciones.

Dicha patología es una afección que afecta a la piel, la boca y los ganglios linfáticos. Se manifiesta sobre todo en niños menores de 5 años. Actualmente, se desconoce su causa. Si sus síntomas se detectan pronto, los afectados se pueden recuperar completamente en un plazo de pocos días. Sin embargo, si se deja sin tratar, puede evolucionar a complicaciones graves que pueden llegar a afectar al corazón.

Sintomatología

La enfermedad de Kawasaki no se puede prevenir, pero se suele asociar a unos síntomas muy característicos que aparecen en fases. En la primera fase, que puede durar hasta 2 semanas, suele haber fiebre que dura por lo menos 5 días. Otros síntomas que se pueden desarrollar son los siguientes:

  • Intenso enrojecimiento ocular.
  • Erupción en el abdomen, el pecho y los genitales.
  • Labios rojos, secos y agrietados.
  • Lengua inflamada y saburral (cubierta de una espesa capa blanquecina), con protuberancias rojas de gran tamaño.
  • Garganta irritada y dolorida.
  • Palmas de las manos y plantas de los pies inflamadas y de color rojo intenso tirando a morado.
  • Ganglios linfáticos hinchados.

Durante la segunda fase, la piel de manos y pies se puede empezar a pelar, pudiéndose desprender importantes porciones de piel. Esto puede ocurrir incluso en niños que ya han recibido tratamiento. En esta fase, la enfermedad también puede producir un dolor articular, diarrea, vómitos y/o dolor abdominal. La enfermedad de Kawasaki se puede parecer a muchas enfermedades virales o bacterianas propias de la infancia. No hay ninguna prueba que, por sí sola, permita detectar la enfermedad de Kawasaki. De este modo, los pediatras la suelen diagnosticar evaluando los síntomas del niño y descartando otras afecciones.