Déficit de sueño, un riesgo cardiometabólico

El sueño de corta duración se asocia a la resistencia de la insulina.

Déficit de sueño, un riesgo cardiometabólico

11.02.2019

El déficit de sueño afecta considerablemente la salud. Dormir menos de 7 horas se asocia principalmente con el aumento de la morbimortalidad; debida a enfermedades cardiovasculares, coronaria, arritmias e hipertensión.

Un estudio realizado por US National Sleep Foundation, American Academy of Sleep Medicine, y Sleep Research Society; demostró que la duración apropiada del sueño para adultos es de 7 a 9 horas diarias. Sin embargo, solo el 35 por ciento de la población general duerme 6 horas por noche; y el 29,5 por ciento duerme 7 horas.

El déficit de sueño es una característica prevalente en los países desarrollados; haciendo de este modo de vida un problema sanitario. La falta de sueño aguda hace referencia a un sueño de corta duración, entre uno y dos días, mientras que la falta de sueño crónico corresponde a periodos más prolongados.

La costumbre de emplear dispositivos electrónicos antes de dormir y las jornadas laborales; son los principales factores que influyen en el sueño de corta duración. Otra causa de la corta duración del sueño, son los trastornos del sueño; entre los cuales se encuentra el insomnio y los trastornos respiratorios durante el sueño.

En adolescentes, el sueño de corta duración se asocia significativamente con aumento de la resistencia a la insulina, con distribución centrípeta de la grasa y disminución de la sensibilidad a la insulina.

El estrés oxidativo es otro factor que podría incidir en el aumento del riesgo de enfermedad cardiovascular, asociado con el sueño de corta duración. Las especies reactivas del oxígeno (ERO) afectan la contractilidad miocárdica, desencadenan arritmias e inducen remodelado cardiaco a través de señales hipertrofiantes, apoptosis y necrosis.

Las especies reactivas del oxígeno son esenciales para varias funciones celulares vasculares, pero cuando los niveles de ERO son excesivos pueden desencadenar enfermedad vascular a través de daño oxidativo directo e irreversible.

Diversos factores vasoactivos, entre ellos, la endotelina 1, el óxido nítrico y la prostaciclina forman parte del mantenimiento de la homeostasis vascular.

El aumento de los valores de endotelina 1 se detectó en adultos con sueño de poca duración; además, se observó disminución de la reactividad vascular dependiente del endotelio, e independiente del mismo, tras la privación aguda total de sueño, asociado con un aumento de los valores de la molécula de adhesión intercelular 1, que es un marcador de activación endotelial.

 Referencia: https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=93415