Crean un bioinsecticida contra dengue y zika

Un bioinsecticida capaz de contrarrestar el Zika

Crean un bioinsecticida contra dengue y zika

14.05.2019

Científicos mexicanos crearon un bioinsecticida contra el insecto vector Aedes aegypti. Dicho virus transmite el dengue, el zika y la chikunguña. El Instituto Politécnico Nacional (IPN) indicó que la mezcla es capaz de bloquear los genes que intervienen en el desarrollo del mosquito. Esto  evita que llegue a edad adulta rompiendo así el ciclo de transmisión de dichos virus.

El estudio se desarrolló en el Centro de Biotecnología Genómica (CBG) y fue dirigido por el científico Erik de Luna Santillana. “La mejor forma de combatir el zika y el dengue es el saneamiento de los lugares de reproducción de las larvas y mosquitos”, señala de Luna. “Además, es importante implementar los plaguicidas orgánicos sintéticos”, agregó.

La creación del plaguicida permitirá disminuir el índice de los virus que causan dichas afecciones. Estas últimas, actualmente son un grave peligro para la salud pública en todo el mundo. No obstante, dichas patologías no cuentan con tratamientos antivirales específicos. Según un artículo publicado en El Universal, para desarrollar el bioinsecticida primero se seleccionaron 10 genes candidatos del mosquito Aedes aegypti. Posteriormente, se sintetizaron in vitro una secuencia de ácido ribonucleico de interferencia (RNAi). Como resultado se identificaron 2 genes con efecto potencial para el control de los vectores.

Además, se clonaron las secuencias de RNA de ambos genes de la bacteria Escherichia coli. Dicho microorganismo es capaz de sintetizar la molécula de RNA de doble cadena. De esta forma se lleva a cabo el silenciamiento de los genes del mosquito. Dichos genes se encuentran relacionados con la síntesis de quitina y con la hormona ecdisoma, enfatizó el científico de Luna. “Al evitar la producción de ambas se bloquea el desarrollo del insecto”, agregó.

Una vez incorporadas las moléculas de RNA en la bacteria, se realizó el control larvario en una estación biológica. Los científicos introdujeron contenedores domésticos del agua para ser evaluada con larvas de mosquitos. “En dichos recipientes colocamos las bacterias. Estas entraron a las larvas a través del tacto digestivo y ocasionaron la muerte del 60 -70% de ellas”, enfatizó de Luna.