Características clínicas de las dermatofibromas

Afecta con mayor frecuencia a la población femenina.

Características clínicas de las dermatofibromas hemosiderótico

24.04.2019

Las características clínicas de las dermatofibromas hemosiderótico suelen manifestarse de diferentes formas en cada paciente. Los factores que inciden van desde la edad de detección hasta el tratamiento médico empleado. El dermatofibromas es un tumor fibrohistiocítico benigno común; en general observado en adultos con un ligero predominio en el sexo femenino. Habitualmente se localizan en los miembros inferiores.

Según un artículo publicado en la web de Dermatología; la causa de dicha patología sigue siendo desconocida, sin embargo, es muy aceptado que el dermatofibromas puede ser resultado de un trauma; por ejemplo, tras la picadura de algún insecto, la ruptura de un folículo o un quiste folicular.

Además, presentan múltiples variantes; algunas de ellas poco frecuentes en la práctica clínica. El dermatofibromas hemosiderótico es una variante con patrones clínicos e histológicos definidos; aunque poco reportado en la literatura o informado como sinónimo del dermatofibromas aneurismático.

Los dermatofibromas, también conocidos como histiocitomas fibrosos benignos, son tumores cutáneos comunes que representan aproximadamente 3% de las lesiones recibidas en los laboratorios de dermopatología. Se presentan como nódulos pequeños, firmes y solitarios de color rojo a marrón, a menudo debido al aumento de melanina intraepidérmica o hemosiderina tumoral.

Se desconoce el mecanismo preciso para el desarrollo del dermatofibromas. Más que una reactividad del tejido, se ha evidenciado que el dermatofibromas puede ser un proceso neoplásico que se demuestra por su crecimiento clonal proliferativo; es posible que su tumorogénesis se deba a un mal funcionamiento en la actividad de la proteína c quinasa.

Se han descrito varios tipos de dermatofibromas, entre los que se mencionan las variantes hemosiderótico, hipercelular, aneurismática, de células atípicas, de células granulosas, atrófica y en empalizada, las cuales se distinguen por sus características histopatológicas. La variante hemosiderótico tiene depósitos amplios de hemosiderina y se cree que representa un estadio evolutivo de un dermatofibromas aneurismático.

La variante hemosiderótico fue descrita por primera vez por Diss en 1938, quien informó de una lesión que clínicamente imitaba al melanoma maligno. La lesión está compuesta de numerosos vasos pequeños, eritrocitos extravasados y depósito de hemosiderina intra y extracelular debido a hemorragia. Al igual que la variante aneurismática, el dermatofibromas hemosiderótico se distingue por su profundidad, que tiende a llegar al tejido celular subcutáneo. También se ha observado acantosis en un gran número de casos.