La cirugía plástica mexicana en el siglo XXI

Dr. Luis Fernando Lira Menéndez, cirujano plástico

La cirugía plástica es una subespecialidad médica que se ha popularizado cada vez más en las últimas décadas, en todo el mundo y también en México. La vanidad femenina, la vida moderna, así como el querer mantenerse con un aspecto fresco en el rostro y una mejor forma corporal, y últimamente también el grupo masculino, ha demandado a nuestros médicos especialistas, realizar más procedimientos quirúrgicos y no quirúrgicos para lograr mantener una buena imagen personal ante la sociedad.

Tal y como señala el destacado Dr. Luis Fernando Lira Menéndez, cirujano plástico y actual presidente del Colegio de Cirujanos Plásticos Estéticos y Reconstructivos del Estado de Nuevo León, A.C. (2017-2019) el acudir con un cirujano plástico es importante cuando buscamos una mejoría física.

Por lo cual debemos cerciorarnos de que el profesional de la salud se encuentre certificado por el Consejo Mexicano de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva en la página: http://www.cmcper.org.mx/site4/index.php; así como también idealmente por la Asociación Mexicana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva A.C. la cual puede acceder en la página: http://cirugiaplastica.mx/directorio , y de ser posible que pertenezca al Colegio de Cirujanos Plásticos Estéticos y Reconstructivos de su Estado. Lo cual nos garantiza que ha tenido la preparación académica idónea para realizar los procedimientos quirúrgicos estéticos y reconstructivos habituales que se realizan en nuestro país, y que cuenta con toda la documentación oficial para ejercer adecuadamente su profesión.

“Estamos hablando de cirugía plástica, tanto estética como reconstructiva, en algunos padecimientos o patologías médicas es muy clara la diferencia, pero en otras no lo es tanto, por lo que nos detendremos para explicarlas brevemente y las diferencias básicas entre cada una de ellas” explica el Dr. Lira Menéndez.

La cirugía plástica reconstructiva está enfocada en la reparación de los tejidos, que por diversas causas se encuentran alterados de sus condiciones normales naturales y ocupan una reparación para llegar a un estado cercano a lo normal.

Este es el caso de los pacientes que sufren accidentes, traumatismos o quemaduras; por ejemplo, o las personas que nacen con defectos en la formación intrauterina como los niños con labio y/o paladar hendidos (mal llamados labio leporino, en similitud al labio hendido que presentan los conejos).

Así como en otras patologías que requieren reparación por la resección o amputación de estructuras en pacientes con tumoraciones en la cara, el cuello, tórax, abdomen o extremidades, heridas agudas o crónicas; en las que se ocupa transportar tejidos desde otra zona sana para su reparación con injertos de piel, grasa, cartílago o huesos, o llevar tejidos en bloque de piel, músculo y huesos preservando su circulación con colgajos locales, regionales o a distancia; y reparaciones microquirúrgicas (bajo el microscopio) incluso en casos más complejos.

Todo con el fin de lograr una reparación más pronta, funcional y segura; cuando se requiere proteger estructuras vitales como arterias, nervios, o huesos, por ejemplo. La reconstrucción de otras malformaciones congénitas de cualquier parte del cuerpo son parte de esta especialidad.

Por un lado, toda esta información y entrenamiento que tienen los cirujanos plásticos, y su aprendizaje a lo largo de las décadas pasadas, ha sentado las bases para efectuar mejores reparaciones cuando se transporta todo este conocimiento para aplicarlo a las técnicas quirúrgicas en la cirugía estética, que es cuando el tejido se encuentra “normal o sano”, pero que ha perdido sus características juveniles y se desea recuperar parte de ella con las cirugías y tratamientos estéticos.

Una forma práctica de describir e identificar las diferencias entre estético y reconstructivo es: “si tenemos un conjunto de ollitas de barro y se cae una de ellas, si se fragmenta, rompe o despostilla, el querer que esta sea funcional nuevamente, y tenga un aspecto natural como las demás que aún están íntegras; esto es hacer un procedimiento de carácter reconstructivo. Por otro lado, el que a una de las mismas ollitas que están iguales a las demás, se le hagan algunos arreglos o mejorías; por ejemplo, la aplicación de algunas pequeñas incrustaciones, realzados, o pinturas agregadas; eso es hacer que se destaque de entre las otras, por alguna característica individual a dicho grupo es, siguiendo la analogía, un procedimiento con fines estéticos”, argumentó en vida el Dr. Ángel Oscar Ulloa Gregori, cirujano plástico (maestro de innumerables cirujanos plásticos del norte del país y fundador del primer servicio hospitalario universitario en México, de la Universidad Autónoma de Nuevo León U.A.N.L.)

El hablar de un aumento mamario con implantes o grasa de la misma paciente nos referimos a una cirugía estética (una de las más frecuentes en el mundo y en México, junto con la operación de los párpados o blefaroplastia, y la nariz o rinoplastia). La corrección de las deformidades del abdomen puede considerarse una cirugía estética cuando la forma y el volumen son naturales y habituales para ese grupo de edad; y reconstructiva cuando hay deformidad importante, cuando hay obesidad mórbida con grandes hernias de la pared abdominal, o cuando se ha bajado de peso en forma masiva y se tiene mucha piel sobrante y flácida que corregir y recortar.

Lo mismo puede decirse de una operación del busto, cuando hay que efectuar un levantamiento del complejo areola y del pezón (al haber descendido de su altura ideal, que es por encima del surco sub mamario); y se convierte en un concepto de reconstrucción mamaria al efectuarse mayores incisiones y desplazamientos de tejidos para su reparación y dejar la forma, volumen y distribución de estos; una vez terminada dicha cirugía como antaño o muy similar. Por ejemplo, cuando las mamas son muy grandes o voluminosas, ya que en estos casos se busca preservar el ombligo y el complejo areola y el pezón respectivamente.

En algunas ocasiones es complejo; por lo que es importante que el cirujano plástico a efectuar dicho procedimiento realice un plan quirúrgico minucioso, y sea discutido en detalle con el paciente antes de la operación; deberá explicarse todos los pormenores de la misma; los cuidados pre y post operatorios, donde van a ser las incisiones y donde van a quedar las cicatrices, que aspecto tendrán finalmente y cómo realizar los cuidados postoperatorios, para evitar sorpresas y malos entendidos.