Día Mundial contra la Hepatitis

Hepatitis

Día Mundial contra la Hepatitis

La Hepatitis es una inflamación de la glándula hepática que se puede deber a múltiples factores. Alteraciones metabólicas, daño por fármacos, daño por herbolaria, alcohol y, desde luego,  por diferentes virus que se conocen como virus hepatotrofos; que es lo que nos ocupa ya que el día 28 de este mes celebramos el Día Mundial de las Hepatitis Virales.

La enfermedad se clasifica en aguda o crónica. En cuanto a las hepatitis virales, la que más comúnmente da una enfermedad aguda es la hepatitis A; que es la más frecuente a nivel mundial, la que se transmite por alimentos y aguas contaminadas. Generalmente aparece en los niños y adultos jóvenes. Este virus pertenece a la familia de los picornavirus. En la mayoría de los casos se presenta con coloración amarilla de la piel y conjuntivas, orina obscura y evacuaciones claras.

La mayoría de los casos tienen una evolución benigna y curan sin dejar ninguna secuela. No evoluciona a la cirrosis ni a la cronicidad, y el paciente se cura totalmente. En algunos casos puede tener un curso fulminante lo cual es muy raro. El diagnóstico se hace por el cuadro clínico y las alteraciones de las pruebas de funcionamiento hepático con elevación intensa de las aminotransferasas y con la determinación del anticuerpo contra el virus de la hepatitis A de IgM. Una vez que se cura la hepatitis el sujeto queda inmune para la hepatitis A. Existe vacuna en México, pero no es obligatoria por la benignidad de la enfermedad.

Origen de la patología

La hepatitis B es diferente a la A y es producida por un DNA virus que es un Hepadna virus, la que puede evolucionar a la cronicidad, lo cual puede depender del momento en que se adquiere el virus, se transmite por la sangre o derivados de la sangre y fue descubierto en parte por Baruch Blumberg en 1963, y la partícula que el descubrió se le llamó antígeno Australia ya que fue descubierta en un aborigen australiano, posteriormente se supo que era el AgsHB.

En 1976, el Dr. Blumberg recibió el Premio Nobel por sus aportaciones en este campo de la Medicina. Por este motivo, el 28 de junio de cada año celebramos el Día Mundial de las Hepatitis Virales.  La hepatitis B puede tener un curso agudo con ictericia, coluria e hipocótila semejante a lo que sucede en la hepatitis A,  el sujeto se recupera totalmente, pero dependiendo de la edad de la adquisición de la infección puede tener un curso crónico, muchas veces silencioso, puede evolucionar a cirrosis y hepatocarcinoma o sea cáncer de hígado.

En ocasiones puede evolucionar a cáncer de hígado sin pasar por el estado cirrótico. Es muy importante saber interpretar los marcadores de hepatitis B ya que en ocasiones da lugar a diagnósticos erróneos.

El único anticuerpo protector es al Ac en contra del antígeno de superficie la hepatitis B. Existen varios medicamentos para tratar esta enfermedad cuando es crónica, pero ninguno ha sido totalmente efectivo ya que el virus se localiza en el núcleo de la célula hepática y hasta el momento no tenemos ningún medicamento que llegue hasta el núcleo del hepatocito, se está trabajando para obtener algún medicamento que llegue hasta ese sitio y así poder curar la enfermedad.

Existe una vacuna accesible en nuestro país, y por norma de la SSa desde 1998. La vacuna debe aplicarse en el momento del parto, ya que las madres portadoras del virus de la hepatitis B pueden infectar al producto en el momento del parto. También debe de aplicarse a los trabajadores de la salud, personas que viven en hacinamiento y personas de la tercera edad. México es una zona de baja endemicidad de hepatitis B. 1.7 millones de mexicanos han sufrido la infección por este virus y aproximadamente 107 000 pueden ser portadores del virus

En cuanto a la hepatitis C, antes conocida como hepatitis no A no B , ya que no era ni A ni B, tiene poco tiempo de haberse descrito, es un RNA virus.  Hasta el momento se han descrito 6 diferentes genotipos, que se denominan del 1 al 6, que son más prevalentes en diferentes regiones. En México el genotipo más frecuente es el cenotipo 1ª y 1b aunque también tenemos genotipos 2 y 3.

Antes del control de la sangre y sus derivados en los bancos de sangre, esta era la principal fuente de infección. A partir de 1992-1993 se publicó la norma en el diario oficial de la SSa, en la cual se señala que todas las sangres que van a ser transfundidas deben tener la determinación del anticuerpo para el virus de la hepatitis C y las que son positivas se desechan.

En la actualidad las vías más comunes de contaminación son usuarios de drogas endovenosas, paciente con HIV, tatuajes, piercing trabajos dentales, trabajadores de la salud. La transmisión de madres a hijos en el momento del parto es mucho más rara que lo que sucede en hepatitis B. Si el anticuerpo contra hepatitis C es positivo indica que el paciente tuvo contacto con el virus, por lo que hay una prueba confirmatoria que es la carga viral para poder dar tratamiento. Si un sujeto se cura de la hepatitis quedará positivo el anticuerpo por toda la vida, pero la carga viral es negativa.

Prevalencia de la patología

La prevalencia de hepatitis C en nuestro país es de aproximadamente del 0.4 al 0.6%.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2015 existían 71 millones de sujetos infectados a nivel mundial con hepatitis C, y la meta deberá de ser que para el 2030 ya no existan nuevos casos de hepatitis C en el mundo. Algunos países como Australia, España, y Georgia han conseguido la meta, en parte porque el gobierno les proporciona el medicamento gratuito.

En México iniciamos tratando a los pacientes con interferón y ribavirina, medicamentos que no eran antivirales, lo que hacían era aumentar la respuesta inmune del huésped con lo que logramos curar a menos del 50% de los pacientes y la duración del tratamiento era de 6 meses a un año.

Actualmente contamos con medicamentos antivirales directos DAA, que inhiben en algún sitio la replicación del virus y los últimos que han salido al mercado son pan genotípicos, es decir, que sirven para todos los genotipos y la duración del tratamiento es de 2 a 3 meses rara vez utilizamos ribavirina y en casos excepcionales la duración del tratamiento son 6 meses.

En la actualidad no existe vacuna para esta hepatitis.

La hepatitis D es muy rara en México y necesita del virus B para su existencia. Un sujeto puede coinfectarse al mismo tiempo con la hepatitis B y D, o bien sobre infectarse con la hepatitis delta, de ahí que vacunarse contra hepatitis B, previene la infección con la hepatitis Delta.

El último tipo de hepatitis viral es la hepatitis E, existe en México, aunque desconocemos su prevalencia real en nuestro país, se transmite por la ingesta de aguas contaminadas. Es la causa más frecuente de hepatitis en el mundo, además de infectar a seres humanos también afecta a cerdos, jabalíes, ciervos y roedores. En las mujeres embarazadas puede causar la muerte. Hay vacuna pero no en el mercado y donde existe es en los países orientales. En México se puede hacer el diagnóstico midiendo el anticuerpo de IgM en el suero y se puede hacer carga viral.