Cirugía plástica y reconstructiva

Dr. Luis Fernando Lira Menéndez, cirujano plástico

“Las cirugías que particularmente me dan mayor satisfacción como cirujano plástico, como a muchos otros colegas, son las conjuntas del busto y abdomen. Ya sea en la parte reconstructiva como en la estética. Cuando se realizan en pacientes que ya han cubierto la paridad y ya la persona se encuentra está satisfecha. El realizar una cirugía del busto para devolverle la forma y altura a la mama que ha quedado flácida después de la lactancia, como colocando un implante mamario para devolverle la turgencia y firmeza, además de recolocar el complejo areola pezón en su sitio anatómico, según la altura de la paciente”, señala el destacado Dr. Luis Fernando Lira Menéndez, cirujano plástico y actual presidente del Colegio de Cirujanos Plásticos Estéticos y Reconstructivos del Estado de Nuevo León, A.C. (2017-2019)

“En este grupo de pacientes habitualmente se corrige el excedente de piel flácida del abdomen, así como en muchas ocasiones el excedente de piel y grasa de los flancos y la región suprapúbica (liposucción complementaria de dicha zona) que es muy difícil de bajar con dieta y ejercicio. Dicho sea de paso, en esa resección de piel y grasa generalmente se retira la mayor cantidad de estrías de la zona abdominal originadas por los embarazos previos, quedando una cicatriz por abajo del ombligo tipo cesárea (reposicionándolo en su sitio natural)”.

“En otras pacientes, cuando hay poca grasa abdominal y no hay cicatrices previas en el abdomen, es posible realizar exclusivamente (o también en forma conjunta en los casos antes mencionados) una liposucción de la grasa localizada en la porción supraumbilical, infraumbilical, flancos y región superior de los glúteos; dándole una mejor forma al abdomen en general y definiendo los glúteos en forma conjunta. A esto de una manerageneral se le denomina Mommy Maker (cirugía combinada del busto y abdomen). Puede incluirse también el trabajar en los brazos, tórax, y los muslos conjuntamente, y devolverle a la mujer parte de su belleza previa a sus embarazos. Todo esto depende de las necesidades de la paciente y sus condiciones de salud física, tomando en cuenta el tiempo que se tarda uno como cirujano para realizar dichos procedimientos quirúrgicos, que permita efectuarlos de una manera segura, sin riesgos de complicaciones asociadas ala anestesia o el tiempo prolongado de cirugía”.

“Otros casos de gran satisfacción personalmente; han sido en la parte reconstructiva. El salvar extremidades que están condenadas a una amputación por infección de los tejidos blandos o huesos; involucrados en los pacientes diabéticos; por ejemplo, el reparar y cicatrizar heridas complicadas y que no han cicatrizado en forma crónica. Con un buen diagnóstico y una adecuada valoración clínica, se definen las condiciones en que se deben trabajar y reparar los tejidos, para que se limpien de las infecciones en primera instancia y luego promover la granulación y cicatrización progresiva hasta el cierre en forma secundaria. Aplicarles piel del mismo paciente, cadavérica o heteróloga, cultivada en laboratorio, según las posibilidades y condiciones de cada paciente. Finalmente se logra la cicatrización para así evitar en considerables ocasiones las amputaciones. También en el cierre de las úlceras varicosas que pueden tardar muchos años si no se hacen los  tratamientos adecuados en el tiempo preciso, es un gran placer verlos ya recuperados”, aclara el Dr. Lira Menéndez.

La cirugía reconstructiva ha evolucionado muy favorablemente en los últimos años, mejorando a la par las condiciones y seguridad anestésicas. Los antimicrobianos y analgésicos de últimas generaciones, nos dan un soporte para trabajar con más confianza. Se han desarrollado equipos de apoyo en múltiples áreas, por mencionar los de liposucción, tradicional, LASER, ultrasónica y con radiofrecuencia, que permiten extraer más grasa que anteriormente con menor sangrado y utilizarla para su reinyección (lipoinyección) en zonas deseadas, convirtiendo la cirugía de liposucción en una obra de arte denominada lipoescultura, de las zonas a tratar. Las cánulas con las que se extrae la grasa son más delgadas que antaño, y la cantidad de líquidos que se infiltran también han disminuido. Logrando con esto, trabajar con más seguridad y mejores resultados para los pacientes, es tan solo un ejemplo de los avances de la Medicina en el campo de la cirugía plástica.

Ahora, las incisiones son más pequeñas y logran excelentes resultados; por ejemplo: la corrección de las arrugas faciales (ritidectomía o ritidoplastía, mejor conocido como estiramiento facial), con las que se retiran la piel, músculos y grasa peri orbitaria excedente, de las mejillas y el cuello conjuntamente, en las que buscamos dejar las cicatrices resultantes en sitios donde pueden ocultarse más fácilmente, pudiendo agregarse tratamientos de estas últimas con equipos de LASER para desvanecerlas, inyecciones intralesionales de medicamentos que favorecen la maduración cicatrizal y que no se noten tanto como en el pasado. Estas cirugías son estéticas en el resultado, pero son reconstructivas de los planos anatómicos y retiro de la piel excedente.

Otra de las áreas vanguardistas en la atención de tipo reconstructiva, es en los casos de traumatismos y fracturas, tanto faciales como de mano, con el uso de tornillos y mini placas de diversos materiales de menor tamaño, más firmeza, pero a la vez más maleables. Con sistemas de fijación mejor diseñados que facilitan la colocación y fijación entre las partes afectadas, incluso recientemente, hay tornillos y mini placas de materiales que se reabsorben al cabo de varios meses, sin la necesidad de retirar las metálicas que antes se usaban (y siguen siendo usadas en muchos de los casos).

“Todas las cirugías estéticas deben realizarse cuando el paciente lo requiera, tanto en el aspecto físico como en el emocional. Constantemente los deseos del paciente van orillados por la presión social y no como un deseo personal, nosotros como cirujanos plásticos procuramos que los pacientes estén bien convencidos previamente del cambio que están solicitando, ya que, de otra manera, el índice se insatisfacción aumenta notoriamente; comentarios del por qué a la amiga o un familiar no le gusto el resultado. Si el paciente está convencido y seguro de lo que desea, el cambio siempre será favorable y bien aceptado, ahí es donde se logrará el objetivo quirúrgico generalmente”, enfatiza el Dr. Lira Menéndez.

Las cirugías reparadoras o reconstructivas más frecuentes deberán atenderse lo más rápido posible, cercana a la fase aguda de la necesidad; por ejemplo: los traumatismos y accidentes de cara, manos y extremidades inferiores. Para cubrir los tejidos profundos, los huesos, arterias, venas y nervios importantes; así como articulaciones, tendones y ligamentos, deberá atenderse el mismo día de las lesiones. Retirando los tejidos lastimados, esto favorece la limpieza y el cierre de los tejidos.

En el caso de los quemados, es el mismo proceso, limpieza de los tejidos lastimados, promover el cierre pronto de las quemaduras (buscando reducir la etapa inflamatoria y de granulación de la cicatrización) y simultáneamente comenzar con la rehabilitación, buscando preservar la movilidad de las articulaciones, manteniendo la extensión máxima de los tejidos para evitar contracturas y deformidades por las cicatrices; que de presentarse, tendrán que corregirse con otras cirugías de liberación de las mismas. Así como la aplicación injertos de piel o con colgajos cutáneos locales, regionales o a distancia para devolverle la extensión y movilidad a las estructuras involucradas.

En los casos que presentan complicaciones infecciosas, metabólicas y de otro tipo que no permiten una pronta reparación se debe estabilizar primero al paciente, posteriormente comienza el proceso de reconstrucción requerido, se trata de realizar la mayor cantidad de cirugías necesarias antes que egresen los pacientes del hospital. En la fase tardía una vez que ya se establecieron las contracturas cicatrizales, se planea de manera individual la reconstrucción de las regiones, dándole prioridad al aspecto funcional y, en tercer término, mejorar la estética.

La gran mayoría de los pacientes que requieren los servicios de un cirujano plástico por padecimientos reconstructivos, ocupan tener paciencia, apoyo familiar y muchas veces apoyo psicológico; esto debido al problema original, y así sobrellevar el estado emocional y la atención subsecuente de las secuelas en los tejidos afectados.

Es un trabajo en conjunto en pro de los pacientes, que implica profesionalismo, calidez, calidad en la atención médica, mucha dedicación del paciente y de sus familiares, para lograr una adecuada recuperación y rehabilitación, para su reincorporación a la sociedad.